Cherreads

Chapter 52 - Voz acechante. Lucha de titanes

[Dado que ha pasado un tiempo y quizás no todos relean desde el inicio, vamos a hacer un pequeño recorderis.

"" Hablar

'' Pensamientos o según el contexto, hablar mentalmente

. Cambio de escena/tiempo, básicamente punto final a la temática

.-. Cambio de escena y también de Pov

… algún tiempo después

-- Texto argumentativo en tercera persona dentro de un POV en primera

« » Ideas, pensamientos extranjeros ]

.-.

Aunque mover las piedras fue una tarea sumamente agotadora y algo complicada, con algo de esfuerzo y constante repetición, los resultados empezaban a notarse.

Ron: "Haaa…Aunque funciona, esto no es muy efectivo…". Ron dejó escapar un largo suspiro mientras se sentaba sobre el oscuro suelo, bajo el tenue amparo de la luz de su varita.

**Mmm**

Un ligero quejido sonó a su espalda. Aunque apenas audible, resonó con claridad en la silenciosa cueva, como si alguien estuviera despertando.

El sonido atrajo de inmediato toda la atención de Ron. Giró la cabeza en aquella dirección y vio a Lockhart empezar a moverse, abriendo lentamente los ojos.

Dando un pequeño salto e ignorando el cansancio que recorría su cuerpo, agarró su varita y la levantó, listo para atacar si era necesario. Ya no volvería a bajar la guardia con tanta facilidad, no después de lo que había ocurrido.

Lockhart: "Quejido Mi cabeza… ¿Qué pasó?... ¿Hola?".

Sacudiéndose del aturdimiento, Lockhart dejó escapar un débil quejido al sentir el cuerpo adolorido y la cabeza extremadamente sensible, como si hubiera recibido un fuerte golpe.

Aun así, no tardó en volver en sí. Pronto se dio cuenta de que se encontraba en un lugar oscuro y húmedo y de que apenas podía mover las extremidades. Mientras trataba de darle sentido a su situación, notó a un niño, no muy lejos de él, apuntándole con un palo de madera.

Lockhart: "Disculpe, ¿puede decirme dónde estamos? Y… ¿Quién soy yo?".

Ron: "Eh…". Ron se quedó atónito.

'¿Perdió la memoria? No, espera, ¿y si está fingiendo?'.

Lockhart: "¿Señor?". Lockhart reitero al no recibir respuesta.

Ron: "¿Señor?...". Ron murmuro desconcertado.

¿Lockhart lo llamaria tan educadamente a él?

Algo tentativo, Ron decidió seguir la corriente.

"Tu… tu eres mi subordinado y yo soy tu jefe y en este momento estamos en el trabajo, estamos en…eh… una excavación, si".

Soltando un montón de tonterías que se le vinieron a la mente, Ron observo con atención la reacción de Lockhart a sus palabras, sin embargo, las siguientes palabras de Lockhart, lo sorprendieron aún más.

Lockhart: "¿Con que es así? ¡Vaya! no pensé que yo fuese un minero, aunque, ¿no eres demasiado joven? Pero ¿Por qué no puedo moverme?".

Ron: "*Tos tos* Eso no importa. Espera, te desatare".

Aunque aún tenía dudas, Ron empezaba a creer, por lo que apunto con su varita y quemo las enredaderas que ataban a Lockhart.

Lockhart: "¡WOw! ¿Cómo hiciste eso? ¿Eso fue magia?".

Aunque no podía ver mucho desde su posición, ya que la forma en la que estaba atado no se lo permitía, pero claramente vio salir un rayo de luz de la rama en las manos del niño frente a él y luego sintió sus extremidades liberarse

Ron: "Así es, es magia. Soy un mago y… tú también".

Lockhart: "¿Yo? ¿Un mago? Eso es increíble".

Lockhart se reincorporo moviendo sus extremidades ahora libres y levantándose del suelo, mientras respondía con gran emoción, admiración y sorpresa.

Ron: "Ejem"— Sintiéndose un poco avergonzado por la emotividad de Lockhart, Ron trato de cambiar el tema—"En fin, ahora que estas despierto, necesito que me ayudes a mover todas esas rocas y a hacer un pasaje".

Aunque su actitud se ablando un poco al ver que había perdido la memoria, pero al recordar lo que había ocurrido antes, aun mantuvo siempre algo de distancia y con la varita lista en caso de necesitarla.

Lockhart: "Oh, está bien".

Sin embargo, contrario a sus preocupaciones, Lockhart parecía mucho más calmado y honesto, sin siquiera preguntar demasiado o negarse acepto y se puso manos a la obra.

Su entusiasmo redujo su sospecha, ya que si no hubiera perdido la memoria, era poco probable que se dignara a hacer un trabajo que implicara ensuciarse tanto y más sabiendo el peligro que se encontraba al otro lado.

En el tiempo siguiente, Lockhart empezó a mover las rocas. Aunque no era muy fuerte físicamente, pero en comparación con Ron quien era un niño de 12 años, tenía mucha más fuerza física, por lo que podía hacerlo con más facilidad, además, Ron aun siguió levitando rocas para acelerar el trabajo.

A veces se tomaban un pequeño descanso, en el cual Ron iría a observar el estado de Hermione, quien aún seguía sin despertar.

Lockhart: "¿Qué le paso a ella?".

Ron:"…Ella…"— Ron apretó su mano en un puño con fuerza, pero luego lo libero—"Tuvo un accidente y ahora está descansando". Ron dijo con algo de preocupación, aun así, también se sintió bastante enojado ya que quien lo había causado estaba justo a su lado y parecía ni siquiera recordar haberlo hecho.

Ya había intentado ver si podía devolverse por donde vinieron para llevar a Hermione a la enfermería, pero no había ningún camino por el cual volver y la tubería era simplemente demasiado resbalosa y complicada.

Ignorando el hecho de si podría subir por allí con Hermione, la mayor parte de la tubería era inclinada verticalmente y además era mucho más oscuro, por lo que no era algo viable.

Ron: "No pierdas el tiempo, si ya descansaste, vuelve al trabajo".

Lockhart: "Si…".

Sonando algo abatido, Lockhart respondió y se levantó para seguir moviendo rocas.

En el tiempo que habían estado trabajando quitando las piedra, Ron había seguido probando con preguntas y ahora estaba completamente seguro de Lockhart había perdido la memoria, además, había perdido partes muy importante de ella.

Era como un niño, aunque aún sabía cosas básicas, había olvidado prácticamente todo de sí mismo y no recordaba nada del mundo mágico o la magia. De hecho, en ocasiones no paraba de lanzarle preguntas, no dejándole más opción que hacerlo callar porque de otra forma no podría concentrarse, además, no tenía respuesta para todas las preguntas.

Lockhart también parecía algo despistado a veces, parecía que el hechizo también lo había jodido un poco o ya era así de tonto antes.

Por otro lado, su propia habilidad con el hechizo levitante había mejorado mucho dado el constante uso, ya podía levitar mucho más fácilmente las rocas medianas y al menos sacudir a las grandes sin desperdiciar mucha energía o esfuerzo.

Ron: "jadeo Esta hecho".

Lockhart: "jadeo Si".

Después de unos largos minutos de trabajo, finalmente hicieron un hueco lo suficientemente grande como para pasar al otro lado, aunque no era muy alto, al menos no tuvo problemas para pasar por el junto con Hermione.

Había que decir que con la magia todo se hacía bastante sencillo, bueno, eso y que las piedras estaban flojas por el derrumbe, de otra forma realmente les habría llevado horas al no contar con ninguna herramienta o algún hechizo más útil para ello.

Ron: "Ahora, vuelve al otro lado y espera allí. No tienes permitido venir a este lado hasta que nosotros volvamos o alguien más venga".

Lockhart: "Entendido…".

Al ver a Lockhart marcharse obedientemente, Ron suspiro y luego se alejó con Hermione en su espalda.

Aunque estaba preocupado por su hermana, Ginny, no podía solo descuidar la situación aquí. Aun necesitaba poner a salvo a Hermione antes de pensar en ir a ayudar a Harry.

Con Hermione a cuestas, llegó a un rincón discreto, apartado del camino principal. Allí, recurriendo a la magia de transfiguración, moldeó y desplazó la piedra para improvisar un pequeño refugio capaz de mantener alejadas algunas amenazas y, al mismo tiempo, lo bastante discreto para ocultar a Hermione.

El resultado no era precisamente una obra maestra, pero, en su opinión, era más que aceptable. Después de todo, solo había moldeado y unido algunas rocas para darles la forma adecuada, además de transfigurar otras en una sencilla estera de paja.

Bajo la oscuridad de la cueva, el improvisado refugio no desentonaba con el entorno y pasaba casi completamente desapercibido.

Tras acomodar a Hermione en el interior y bloquear la entrada con la piedra más grande que fue capaz de mover, se dio la vuelta y echó a correr por el túnel que se extendía ante él.

...

El sendero era irregular y estaba cubierto de desniveles, por lo que, pese a la urgencia, no podía permitirse correr a toda velocidad o acabaría cayéndose. Aun así, no tardó en llegar frente a una enorme puerta circular, flanqueada por dos colosales estatuas de serpientes.

Al cruzar el umbral abierto, se encontró con una inmensa cámara parcialmente inundada, cuyas paredes estaban adornadas con gigantescas serpientes de piedra. Había suficiente luz para distinguir el entorno sin necesidad de utilizar un hechizo Lumos. Aun así, el lugar seguía sumido en una inquietante penumbra.

El lugar donde estaba parado estaba en un lugar alto y había que bajar una escalera de mano de metal para bajar al nivel del salón.

Al bajar la escalera, noto que el salón o cámara era mucho más grande de lo que había visto desde arriba.

El punto donde se encontraba estaba elevado sobre el resto de la cámara, y una escalera de mano metálica descendía hasta el nivel inferior.

Cuando llegó abajo, comprendió que la cámara era mucho más grande de lo que había parecido desde las alturas.

Más allá del sendero principal, que se internaba en las profundidades del lugar, todo el terreno permanecía cubierto por el agua. Mientras avanzaba, un escalofrío recorrió su espalda. Por alguna razón, tenía la inquietante sensación de que las serpientes esculpidas en las columnas lo observaban, siguiéndolo con la mirada mientras se adentraba cada vez más en la cámara.

Justo cuando aquella sensación comenzaba a inquietarlo de verdad, distinguió una figura que se acercaba desde la distancia.

Ron: "¡Harry!".

Gran parte de su nerviosismo se disipo al ver a Harry.

Harry:"!¿Ron?¡".

Ron: "Harry, ya voy".

Emocionado ya empezaba a correr cuando Harry lo detuvo.

Harry: "¡No! ¡Ron, Corre! date la vuelta".

Ron: "¿Qué'?¿Por qué?¿me tomo mucho lle-".

Las palabras de Ron murieron en su garganta cuando vio a una criatura gigantesca arrastrándose detrás de Harry y sin dudarlo se giró y empezó a correr.

s~"¿Otro? No importa. Basilisco, mátalo también, pero tu principal prioridad es Harry Potter"~s

.-.

Caminando con pasos algo pausados, Extimum se movió por la oscuridad de la cueva sin detenerse, a pesar de su agotamiento no se detuvo ni una sola vez.

En algún punto y sin que siquiera se diera cuenta, había cruzado la puerta de la cámara de los secretos. Volviendo en sí, se detuvo. Dio una mirada general al lugar, pero no se adentró más en ella, sino que eligió salirse del camino principal.

**Splash**

Al abandonar el camino principal, pisó directamente el agua que rodeaba el sendero hacia las profundidades de la cámara y se adentró en una de las gigantescas tuberías que, a modo de pasadizos, recorrían todas las paredes laterales.

Aquella red era como un laberinto sin salida aparente, formado por innumerables tuberías interconectadas entre sí. Deambuló por su interior durante un rato, buscando algún rincón donde pudiera resguardarse y descansar.

Un intenso olor a humedad, mezclado con otras sustancias desconocidas, impregnaba el ambiente.

Sus pasos eran casi silenciosos. Procuraba no hacer demasiado ruido debido al eco que recorría los túneles y a los ocasionales charcos de agua estancada.

Tras caminar durante un buen rato, llegó a un callejón sin salida. No era el primero con el que se encontraba; había intentado evitarlos siempre que le era posible, pero este, en particular, estaba lo bastante apartado y oculto.

Hacía falta dar bastantes rodeos para llegar hasta allí y, además, solo había una entrada, pues las demás estaban bloqueadas por rejas o gruesas compuertas que impedían el paso.

La sección donde había terminado era una larga tubería flanqueada por otras dos de igual tamaño, una a cada lado. Todas ellas estaban completamente selladas, dejando un único acceso.

Era el escondite perfecto... o tan perfecto como podía serlo una enorme tubería húmeda en medio de un remoto y oscuro laberinto de alcantarillas medievales. Aun así, dadas las circunstancias, no podía permitirse ser exigente.

Antes de entrar para descansar y evaluar su situación, se detuvo en la entrada.

Extimum: "Primero, pongamos algunas contramedidas y protecciones".

Estaba cansado, pero si exprimía su voluntad y cuerpo, no era muy difícil lanzar algunos hechizos simples demás.

Agitando su varita suavemente en lo que parecía un movimiento en ola, dispuso varias capas de ilusiones, cubriendo toda la entrada del lugar y borrando cualquier rastro desde el exterior de que siquiera hubiese una bifurcación allí.

Solo una simple pared saludaría a la vista de cualquiera que pasase por allí, incluso si intentaran tocarla o recostarse en ella, aún podría parecer completamente real.

Al mismo tiempo también puso un hechizo de alerta en la entrada del camino. No era muy útil, pero le permitirá algunos segundos de alerta por si alguien aun insistía en cargar y cruzaba la ilusión.

"suspiro Eso debería bastar por el momento".

Dando media vuelta, se adentró en la tubería y, al llegar al final, eligió la que se encontraba a su izquierda para sentarse a descansar.

Ignorando la humedad del suelo y el desagradable olor que impregnaba el lugar, cerró los ojos.

*Respiracion* *Exhalacion* *Respiracion* *Exhalacion*

Estabilizó su respiración, aún algo agitada, y trató de relajar el cuerpo tras el esfuerzo. Necesitaba al menos eso: unos segundos de paz y reposo.

Con un ligero movimiento de la mano, su varita salió nuevamente del estuche sujeto a su brazo y encajó directamente en su palma.

Tras un pequeño destello y otro movimiento de la varita, apuntó la punta hacia su pecho y lanzó en rápida sucesión dos hechizos de inspección que había aprendido de Pomfrey y que servían para detectar rastros de magia en el cuerpo.

Sin embargo, tal como esperaba, no encontró nada. No era algo inesperado, pero confirmarlo nunca estaba de más.

Sin mostrar ningún cambio en su expresión, continuó con aquello que realmente había ido a hacer.

Aún sin abrir los ojos, se concentró en mantener su respiración a un ritmo específico, tratando de entrar en un estado meditativo, cerrado y centrado únicamente en sí mismo.

Se aisló por completo de su entorno. Aquello era algo arriesgado dadas las circunstancias, pero no carecía por completo de ventajas, pues le permitiría acortar el tiempo necesario.

Gracias a su experiencia y a la rutina que había desarrollado, no le tomó mucho tiempo ignorar todo cuanto lo rodeaba y profundizar en su propia consciencia hasta entrar en su espacio mental.

Su espacio mental era el mismo de siempre: un cielo estrellado, repleto de planetas y estrellas, algunos familiares y otros desconocidos.

El espacio, los planetas, las estrellas e incluso el más diminuto asteroide que existía allí simbolizaban su consciencia.

Reuniendo sus pensamientos, centró su atención en un punto del lugar.

Imaginó su cuerpo con cada una de las partes que lo componían: sus huesos, su carne, sus venas, su piel, su cabello e incluso sus rasgos menos humanos, como las colas y las orejas de zorro. Luego... cuando aquella construcción se asentó por completo en su mente, dirigió su atención hacia la luz de su espacio mental.

Las estrellas.

Y con un pensamiento, la luz de las estrellas a su alrededor se reunió y concentro en una corriente de luz que cayó sobre la encarnación de su cuerpo que había creado, iluminándolo, como un si un foco deslumbrante brillara por todo un lado de su cuerpo.

Mientras la luz cálida caía sobre su cuerpo, envolviéndolo, una gran sombra oscura a su vez se proyectó a la espalda de su cuerpo.

Una sombra fina y tan negra como la más oscura de las tintas, tragando todo rastro de luz de los alrededores.

De repente, unos grandes ojos purpuras se abrieron en el vacío del mar de estrellas, con pupilas afiladas y una calma y desapego antinatural en su mirada. Observo sus alrededores por unos segundos, antes de finalmente centrarse en el cuerpo mucho más pequeño debajo de él o más bien, en la sombra que se proyectaba de él.

El desapego desapareció de su mirada, sustituido por una concentración serena y absoluta.

Como si, más que observar la insondable oscuridad proyectada por la luz, estuviera contemplando un misterio del universo en pleno proceso de revelarse.

De hecho, cuanto más tiempo permanecía su mirada sobre la sombra, más... viva parecía esta.

Las sombras... un reflejo... una proyección... una región a la que la luz no alcanza, si se quiere ser técnico. Pero esas son solo sus formas más superficiales. En su esencia, es oscuridad: el opuesto de la luz.

Y la oscuridad siempre está ahí.

Siempre lo ha estado.

Mucho antes de que el primer resplandor alcanzara el mundo, ya aguardaba en su calma y soledad eternas. No esconde terrores ni horrores incomprensibles, más allá de la imaginación humana o mortal. Solo ofrece el eterno abrazo del principio y el final.

Pero para los Izorim y para todas las criaturas y seres mágicos con afinidad por la oscuridad, esta es mucho más que una simple ausencia de luz.

En ella existen misterios aún sin resolver, verdades que esperan ser comprendidas y conocimientos que ninguna mente ha llegado a alcanzar. Dentro de su inmensidad, incluso podría existir un mundo entero esperando ser descubierto.

Por eso no temen a la oscuridad.

Aceptan su abrazo y se sumergen en ella.

Porque son parte de la oscuridad, y la oscuridad es parte de ellos. Los acompaña en cada paso del camino, silenciosa y eterna, como siempre lo ha hecho...

Así, los grandes ojos descendieron hasta su propia sombra, examinando cada fragmento y cada rincón de ella. No la observaba como una simple sombra, sino como una imagen completa, atento a cualquier parte que resultara extraña o a cualquier detalle adicional que no perteneciera allí.

Y entonces... como perturbado por la repentina agitación... algo... algo se agitó en lo más profundo de su espacio mental.

Una suave brisa comenzó a soplar desde lugares insospechados, revolviendo el cabello de Extimum.

Un fenómeno inexplicable en el mar de estrellas.

No obstante, la brisa pasó desapercibida bajo su intensa concentración y escrutinio de la oscuridad.

Ignorante hasta el último momento... de los susurros que traía el viento.

«¿Buscas lo que falta en tu corazón?» «¿Lo que falta en tu ser…?» «Lo que tú solo puedes ver y sentir a través de los demás... mientras tú mismo eres incapaz de» «Deseas sentirlo, ¿no es así?»

Una voz... no. Un pensamiento. Una intención llegó junto a la brisa y se deslizó hasta la mente de Extimum, reproduciéndose en ella como palabras insidiosas, lentas y profundas.

«O quizás te preguntas… ¿Por qué vives?» «¿Por qué tu madre puede mostrar tanta emotividad a los otros, pero contigo ni siquiera se molesta en fingir…? »«¿Tu padre siquiera te considera su hijo?» «¿Eres su hijo…o…una herramienta para un fin?»

Los grandes ojos en el mar estrellado temblaron levemente, pero aún mantuvieron la mirada fija en la sombra oscura, negándose a perder el hilo de su búsqueda.

«Jujujujuju»«Tu ya sabes la respuesta... pero te niegas a aceptarla» «Solo eres basura, los restos» «Lo que nadie quiere» «Aun así, te esfuerzas tanto…» «¿Para qué?» «¿Quién lo vera?» «¿A quién le importara?» «Jujujujukukuku» «A nadie »

«Estas tan vacío como la mansión en la que vives» «Tan decadente como la vida en las estrellas de tu mente » «Solo eres un niño al que nadie quiere, del que nadie se acuerda» «¿Quizás si mueres aquí nadie te recuerde? Oh, es cierto, si lo harán, después de todo, aún deben usarte, antes de al fin desecharte Jujujuju»

Los grandes ojos temblaron esta vez violentamente, amenazando con volver la mirada hacia la fuente del viento extranjero, a la fuente de tales viles palabras.

.-.

Con Ron corriendo delante, ambos se habían adentrado en las tuberías situadas junto a las estatuas de serpientes que rodeaban el camino principal de la cámara. Gracias a su mejor condición física, Harry había logrado alcanzarlo, pero pronto se dieron cuenta de que el basilisco también los alcanzaría si continuaban corriendo.

Sin muchas alternativas, decidieron esconderse en una de las tuberías cerradas que se extendían junto al pasadizo principal.

Ahora, ambos permanecían pegados a las paredes, conteniendo la respiración mientras se miraban a los ojos y mantenían lo que parecía una conversación silenciosa.

De repente, sus respiraciones se detuvieron.

Sus cuerpos se tensaron y retrocedieron lentamente, pegándose aún más a las paredes.

**Ssss**

La enorme cabeza del basilisco se asomó por la entrada con un movimiento lento y cuidadoso.

A pesar de su gigantesco tamaño, se movía en completo silencio, como un cazador que acecha a su presa.

Sus ojos permanecían completamente cegados y aún rezumaban sangre corrosiva.

Confiando en su agudo sentido del oído, los había seguido hasta allí, guiándose por el sonido de sus pasos sobre el suelo encharcado y por el eco que estos producían dentro de las amplias tuberías.

**Ssss**

El basilisco se detuvo justo frente a ellos y permaneció inmóvil, prestando suma atención a cualquier sonido. Aunque había perdido los ojos a manos del fénix de Dumbledore, Fawkes, y con ellos su mirada petrificante y su capacidad de ver, aquello no había afectado demasiado sus habilidades naturales como cazador.

Al abrir la boca, dejó escapar un aliento rancio y comenzó a olfatear, intentando captar algún aroma. Era difícil debido al intenso olor a humedad que impregnaba el lugar, aunque, al mismo tiempo, aquel olor también podía ayudarlo a distinguir cualquier aroma diferente.

Mientras olfateaba, su nariz pareció guiarse instintivamente en dirección a Ron, quien sudaba nerviosamente.

Harry y Ron no se atrevieron ni siquiera a respirar. En un ambiente tan silencioso, y con el oído tan agudo que poseía la serpiente incluso estando ciega, cualquier paso en falso podía significar la muerte.

Sin embargo, el basilisco aún no se movía. Se había detenido justo allí porque era el lugar donde había dejado de escuchar sus pasos sobre el suelo encharcado. Permanecía inmóvil, olfateando y escuchando atentamente.

Al ver que el basilisco comenzaba a acercarse cada vez más a Ron, Harry finalmente no pudo quedarse quieto. Miró a su alrededor en busca de algo que pudiera ayudarlos, hasta que sus ojos se detuvieron en una piedra que yacía en el suelo.

La recogió con cuidado y se apresuró a lanzarla hacia el pasadizo principal, intentando desviar la atención del basilisco.

*Tak tak tatak*

En las silenciosas tuberías, el sonido de la piedra golpeando el suelo sonó especialmente fuerte dejando un eco en cada golpeteo.

**Sss**

Desviando su atención, el basilisco se centró en el nuevo sonido y continúo arrastrándose hacia adelante, pasando a Harry y a Ron.

Ambos no se movieron. Permanecieron perfectamente quietos aun cuando ya no pudieron verlo y escucharlo, antes de al fin aligerar sus respiraciones y empezar a moverse con sumo cuidado.

Ron: "trago Eso fue aterrador"

Harry: "Si… pero no tenemos tiempo, debemos regresar. Rápido sígueme".

Aunque tenía curiosidad de cómo había llegado aquí tan rápido y donde había dejado a Hermione, Harry no pregunto, en este momento, la vida de Ginny estaba en juego y aun no sabía que le había pasado a Extimum.

.-.

Guiándose por el eco del sonido, el basilisco se deslizó por las tuberías, atento al más mínimo indicio. Conocía bien aquellos conductos y, tras perder la vista, su oído se había agudizado aún más. Confiaba en el eco de sus propios movimientos y en sus recuerdos del lugar para orientarse.

Mientras avanzaba por las tuberías, que se ajustaban perfectamente a su enorme tamaño y aun le dejaban espacio para estirarse ligeramente, escuchó algo.

Un sonido mínimo. Quizás indistinguible para cualquier otro y que probablemente habría pasado desapercibido si no hubiera estado concentrado hasta el extremo en su sentido del oído.

Pero lo había oído.

Y eso fue suficiente.

De inmediato se lanzó en aquella dirección, deslizándose y girando a través de las tuberías hacia el lugar del que había percibido el eco.

Sin darse cuenta, se dirigía hacia una tubería completamente cerrada. Sin embargo, incapaz de ver, siguió avanzando y atravesó con facilidad lo que resultó ser una ilusión.

No es que pudiera saberlo.

Después de todo, no podía ver.

.-.

«Ni siquiera puedes controlarte »«Heriste a Hermione. Jugaste con ella. Aun lo haces» «Juegas con el mundo, ¿Cómo los demás juegan contigo?» «Solo puedes atenerte duro a ese inútil y destartalado colgante, como si de la última pajita se tratase» «Después de todo, ¿Quién te ayudara?»

«No podrá contenernos. No por siempre... e incluso ahora, no completamente» «Jujujuju, tú lo sabes, pero finges, siempre finges, te escondes detrás de esa mascara de serenidad e inexpresividad»

**palpito**

«Pero yo puedo verlo, puedo sentirlo…» «Caerás…» «Causaras daño, caos» «Y herirás a todos los que consideras cercanos» «Y yo lo veré. Te veré caer pedazo a pedazo» «Hasta que no quede nada más de ti» «Completamente perdido… Distorsionado en algo más» «Jajajajaja»

**palpito**

**Boom**

Los grandes ojos púrpuras finalmente se movieron. Venas rojas palpitaban en ellos, mientras una emoción horripilante dominaba su mirada.

Tras terminar de examinar la sombra por completo, alzaron la vista hacia el mar de estrellas.

Allí se encontraba la fuente de las palabras, del viento antinatural: un remolino de oscuridad absoluta, suspendido en el espacio y completamente vacío de estrellas.

Su mirada cayó sobre aquella presencia, cargada con una presión tan abrumadora que hizo temblar todo el espacio mental. Sin embargo, pese al impulso que la acompañaba, aquella vasta oscuridad permaneció imperturbable.

Incluso dibujó una enorme sonrisa blanca, repleta de afilados dientes.

Como si se burlara de su inútil intento de intimidarla.

**Rooooaarrr**

Al comprender el significado de aquella sonrisa, un rugido cargado de ira resonó por todo el espacio, sacudiéndolo hasta sumirlo en el caos.

Los planetas explotaron.

Las estrellas se apagaron.

Agujeros negros surgieron por toda la realidad, hasta que aquella oscuridad abstracta y extranjera finalmente fue borrada.

Y, junto con ella, todo el espacio se derrumbó.

**BOOOooom**

.-.

El basilisco continuó avanzando, cada vez más cerca de la fuente. El débil sonido había vuelto a escucharse y, esta vez, era más fuerte. Más salvaje. Más desordenado.

Justo cuando estaba a punto de girar para enfrentarse a aquello que lo producía...

**BOOOooom** **Crack Crack crack** *Pam*

Escombros y fragmentos de piedra salieron despedidos en todas direcciones cuando aquella sección de la tubería se derrumbó, destrozando incluso las paredes circundantes.

**ROOooaaarrr**

Un rugido estremecedor reverberó por toda la red de tuberías, obligando al basilisco a retroceder ligeramente.

En ese instante, aunque no sabía qué había ocurrido, comprendió que no había encontrado a su presa.

Había encontrado algo más.

Pero, antes de que pudiera decidir si debía quedarse o retirarse para continuar tras su verdadera presa —aquella que su amo le había ordenado asesinar—, una enorme figura, incluso algo más grande que él, se lanzó desde el lugar de donde habían surgido el rugido y la explosión.

La criatura lo embistió de lleno, golpeándolo con fuerza en la cabeza.

**Boom**

El basilisco sacudió la cabeza, ligeramente aturdido por el repentino impacto, y fijó por reflejo su mirada ciega en la criatura que ahora se encontraba frente a él.

Un enorme zorro blanco plateado, de al menos tres metros de altura, se erguía ante él, preparado para lanzarse nuevamente al ataque.

Sus nueve colas se agitaban con furia, mientras llamas púrpuras y amenazantes danzaban sobre la punta de cada una. Una neblina parecía emanar de sus patas.

Y sus ojos...

Eran de un púrpura profundo, atravesado por caóticos matices rojizos que se arremolinaban en el centro.

Pero lo que más desconcertó al basilisco fue que, aunque sabía que estaba completamente ciego, de algún modo podía verlo.

O, más bien...

Su mente podía percibir su imagen con perfecta claridad y transmitírsela.

**Rooarr**

s~**Rooarr**~s

Aunque amenazante, el basilisco tampoco se dejó intimidar y respondió con un rugido propio, cargado de veneno.

Sin embargo, el veneno de su aliento apenas alcanzó a rozar al zorro, sin producir ningún efecto evidente, antes de que ambos se lanzaran el uno contra el otro y se enfrascaran en una lucha feroz.

El espacio dentro de las tuberías era reducido, pero, en medio de su violento enfrentamiento, el zorro de nueve colas había derribado varias paredes y parte del techo, ampliando considerablemente el área a su alrededor.

Las piedras que obstaculizaban el paso fueron pulverizadas por la fuerza de sus ataques y esparcidas por el suelo.

El basilisco se retorcía, azotando el espacio con la cola y lanzando chorros de veneno ácido y corrosivo. Luego, se abalanzó hacia el zorro de nueve colas, intentando hundir sus colmillos en él.

El zorro tampoco retrocedío. Se lanzó al ataque con las fauces abiertas, tratando de morder al basilisco mientras sus nueve colas se agitaban con una flexibilidad casi imposible. Al entrar en contacto, se movían con la agudeza y el filo de una espada.

.-.

Después de salir corriendo de las tuberías, Harry y Ron volvieron a la parte central de la cámara, donde Tom Ryddle los esperaba con una mirada impasible.

Ron: "¡Ginny!"

Al ver a Ginny en el piso, Ron pareció enceguecido por la situación y corrió de inmediato junto a ella, arrodillándose en el suelo para examinarla y ver qué pasaba.

Tom: " ¡Jajajajaja! Ya es tarde, el proceso casi termina. En minutos, Ginny Weasley morirá y este recuerdo revivirá. Lord Voldemort regresara. Regresara vivo como nunca antes"

Ron: "¡Ahh!".

Ron grito y se levantó del piso enojado, aunque no entendía del todo la situación, pero aun podía leer entre líneas, por lo que de inmediato saco su varita y apunto.

"Expelliarmus"

Tom: "Es inútil, no puedes derrotarme".

Tom simplemente agito su mano con indiferencia y rechazo el hechizo entrante.

Ron: "Incendio, Immobulus, Expelliarmus".

Ron no quería detenerse, no conocía muchos hechizos que pudieran causar algún daño, pero tenía que intentarlo, su hermana se estaba muriendo y Harry no tenía una varita con él para ayudarlo.

Tom: "¿Por qué está tardando tanto? s~Regresa~s".

La voz seseante de Tom retumbo por la cámara mientras seguía rechazando con calma y desinterés todos los hechizos que le lanzaba Ron.

Podría acabarlo el mismo, pero ¿dónde estaría lo divertido en eso? ¿No sería demasiado fácil?

Harry solo pudo limitarse a mirar, con impotencia, queriendo, pero sin saber qué hacer. No sabía hacer magia sin varita y lanzarse frente a un mago así simplemente era buscar la muerte.

**Boom**

De repente, el lugar se sacudió y toda la pared a la derecha exploto. Ron y Tom se detuvieron de inmediato en su pelea.

**Roaarrr**

Seguido de un gran rugido furioso, una gran sombra paso volando sobre sus cabezas y se estrelló contra el piso al otro lado de la cámara

**Boom**

s~**Rooarr**~s

Al girar la cabeza casi por instinto, vieron la figura que había caído al otro lado.

El basilisco.

Herido y algo aturdido por el fuerte golpe, sacudió la cabeza y contrajo el enorme cuerpo que había quedado extendido sobre el suelo. Luego dejó escapar un rugido de ira mientras se preparaba para continuar luchando.

Enseguida, la atención volvió a dirigirse hacia la derecha cuando nuevas piedras se desprendieron del enorme agujero que ahora se abría en la pared, seguidas por el débil sonido de un gruñido.

Una figura grande... muy grande. Incluso más grande que el basilisco que tenían a su izquierda.

Apareció ante sus ojos con pasos silenciosos, amortiguados por lo que parecían nubes de niebla que envolvían cada una de sus patas.

Sus enormes ojos púrpuras, de pupilas afiladas y teñidos por un caótico rojo en el centro, fueron lo primero que atrajo su atención mientras la criatura atravesaba la nube de polvo levantada por la destrucción.

Sin embargo, aquella imagen pronto quedó eclipsada por la aparición de un brillante pelaje platino, seguido por nueve colas que se agitaban salvajemente, con lo que parecían esferas de fuego púrpura danzando en sus puntas.

**Roaarrr**

s~**Rooarr**~s

Tom:'¿Un Kitsune? ¿Qué hace aquí? No, espera... ¿Por qué tiene nueve colas y es tan grande? Se supone que solo tienen tres…'

Pero los dos enormes gigantes parecían completamente ajenos a la sorpresa que atravesaba a las tres personas frente a ellos, así como al deseo de estas de contemplar por más tiempo aquella novedosa visión.

Ambos volvieron a lanzarse el uno contra el otro, enzarzándose en una lucha tan impresionante como brutal.

**Boom Boom Boom** **Grrr** **Sssss**

La batalla era feroz. Gotas de agua y fragmentos de piedra salían despedidos en todas direcciones con cada uno de sus ataques.

Harry no tuvo más opción que recoger a la inconsciente Ginny y retirarse junto a Ron, cuya atención había vuelto a centrarse en Tom Riddle.

El olor a sangre flotaba en el aire, acompañado por violentos estremecimientos que recorrían toda la cámara.

Mientras se alejaban, Harry notó algo.

Al recoger a Ginny, también había tomado el Sombrero Seleccionador, que Fawkes había dejado junto a ella. Y ahora, desde su interior, había aparecido una espada plateada.

Ron:" Harry, ¿ahora qué hacemos? Ginny está muy pálida y aunque el basiliscos está ocupado, no sabemos si esa nueva criatura es también una amenaza, además a él…no puedo derrotarlo"

Harry:"…".

Harry guardó silencio durante un momento, considerando rápidamente sus opciones.

Dejando a un lado la situación del basilisco, la principal amenaza seguía siendo Tom Riddle. Sin embargo, antes de que pudiera llegar a una decisión, escuchó a Tom hablar.

Tom: "Criatura entrometida, ¡deja al basilisco!"

Agitando la varita que sostenía en la mano, Tom lanzó un rayo de luz carmesí que impactó al zorro de nueve colas y lo envió volando contra el agujero por el que había entrado.

**Boom**

Tom ya no podía tolerar aquella situación.

El zorro de nueve colas luchaba con un ímpetu feroz, contrario a su naturaleza, y aunque su basilisco no se encontraba en una clara desventaja, estaba acumulando cada vez más heridas.

Además, la feroz batalla entre ambas bestias había arruinado por completo su momento y opacado todo lo que había planeado.

El basilisco intentó seguir al zorro de nueve colas al otro lado, pero Tom lo detuvo.

Tom: s~"Acaba con ellos. Ahora"~s.

Aunque reacio, el basilisco terminó por desviar su atención y se concentró en el lugar donde se encontraban Harry y Ron, guiado por la conexión que compartía con su amo.

Al ver que el basilisco comenzaba a acercarse y que el zorro de nueve colas no volvía a aparecer, Harry finalmente tomó una decisión.

Harry: "Ron, toma a Ginny."

Empuñó la espada plateada que había surgido del Sombrero y, en un acto de heroísmo impulsivo, decidió enfrentarse al basilisco.

Ron estuvo a punto de protestar, pero vio que Harry ya había salido corriendo, atrayendo la atención del basilisco.

Sin más opción, tomó a Ginny bajo la mirada desdeñosa y burlona de Tom y se alejó.

.-.

Luego de un tiempo deslizándose por la tubería, Christelle sintió que esta se inclinaba horizontalmente y finalmente salía disparada a un área amplia y oscura.

Aterrizando sobre sus dos pies, dio una mirada a su alrededor encontrándose con la completa oscuridad.

Christelle: "Noctis eyes"

Un brillo oscuro suave cubrió los ojos de Christelle, siendo especialmente llamativos en el oscuro lugar.

Con el hechizo haciendo efecto, la visión de Christelle se volvió mucho más clara aun en ausencia de luz.

Dando una mirada al artefacto en su mano y luego a sus alrededores, emprendió camino sin dudarlo.

El pedregoso camino no parecía un impedimento. Se movió como un pez en el agua por la cueva oscura, llegando pronto a lo que parecía un callejón sin salida, donde noto algo... o más bien, a alguien.

Levantando su báculo, encendió una luz en dirección a la persona para llamar su atención.

Christelle: "¿Quién eres? Y ¿Qué haces aquí?".

Lockhart: "Buen día, bella dama, o ¿es noche? Es difícil de decir aquí".

Christelle: "Responde mi pregunta"

Lockhart: "¿Eres quizás también un mago?".

Al ver la luz que salía de lo que parecía una vara y a una mujer encapuchada apuntándolo con ella, Lockhart pregunto cuando pareció llegar a una realización.

Christelle: "¿Hmm? Espera, me pareces familiar…¿Gilderoy Lockhart?"

Lockhart: "¡Ah! Sí, creo que ese niño también había mencionado que ese era mi nombre".

Christelle: "¿Niño? ¿Había alguien más aquí? ¿Qué has visto?".

Lockhart: "Si, antes de que llegaras estaba con un niño, dijo que era mi jefe y estábamos minando aquí".

Christelle: "Er…¿Minando, dices?". Christelle se sintió algo perpleja y fuera de lugar.

¿Por qué estaría alguien minando en las profundidades del colegio? Aún más extraño, si el hombre frente a ella era quien ella suponía, entonces había claramente algo mal con él.

Lockhart: "Si, por lo que me conto, hubo un derrumbe y estaba esa niña, cierto, ella había resultado herida y teníamos que hacer un pasaje al otro lado por alguna razón".

Christelle: "Entre esos niños, ¿viste a uno con cabello plateado con rayas purpuras?"

Lockhart: "Hmm, no, si hubiese visto a alguien tan peculiar creo que lo recordaría, solo vi pelo castaños. Oh, disculpe, ¿Quién es usted?"

Christelle: "Eso no es importante ahora, adiós".

Lockhart: "Oh, está bien, suerte en su búsqueda".

Christelle estaba a punto de cruzar por el agujero cuando se detuvo.

Christelle: "Además de niños, ¿no has visto algo más pasar por aquí? ¿Alguna criatura mágica quizás?".

Lockhart: "No, solo niños".

Sin decir más palabras, Christelle cruzo por el agujero hacia el otro lado.

.-.

** Piedras moviéndose** **Pam**

Rocas y fragmentos de piedra salieron despedidos en todas direcciones cuando una enorme figura emergió de entre una montaña de escombros.

Extimum: 'Agh... Maldición. Voldemort realmente no se anda con juegos. Por muy poco, ese hechizo podría haber hecho más que simplemente dejarme inconsciente durante unos minutos... Pero, al menos, me ayudó a volver en mí.'

Antes, aunque había parecido encontrarse en un estado de completa locura y salvajismo, cegado por la ira, en realidad había permanecido consciente durante todo el tiempo.

Y, casi...

Completamente autónomo.

Al pensarlo, Extimum no estaba del todo seguro de qué había ocurrido. Sin embargo, había algo de lo que sí estaba seguro.

Todo era culpa de aquella voz.

De aquella voz que se había deslizado dentro de su mente.

Mientras permanecía completamente concentrado en examinar su sombra, no había logrado silenciarla. No esta vez.

Como una víbora, se había introducido hasta la parte más vulnerable de su mente, contaminando sus pensamientos y nublando su juicio.

Podía recordar la ira.

Una ira inmensa y abrasadora que quería consumirlo todo.

Aunque gran parte de aquellas emociones habían sido ajenas y extrañas, otra porción considerable había sido realmente suya. Quizás aquella había sido la primera vez que experimentaba una emoción tan intensa... y que permitía que la ira se expresara de una forma tan absoluta.

El basilisco simplemente había llegado en el momento equivocado.

O quizás en el indicado, dependiendo de cómo se lo mirara.

Frunció ligeramente el ceño al recordar una de las palabras que aquella voz había pronunciado.

«Causarás daño. Caos.»

Sin embargo, pronto relajó el rostro y volvió a concentrarse en su situación actual.

No era momento de perderse en otros pensamientos.

Al observarse, reparó por fin en su propia forma, y una mezcla de asombro y satisfacción apareció en su expresión. No era como si no la hubiera notado durante su aparente estado de ira, pero en aquel momento no había tenido ni el tiempo ni la claridad mental para apreciarla realmente.

Extimum: 'Es la forma final... Al menos, eso parece. De otro modo, sería demasiado débil.'

'Sin embargo, esta forma solo puede ser temporal. Mi etapa actual de crecimiento no es adecuada para sostener un cuerpo tan grande, y mucho menos si se tiene en cuenta el tamaño tan reducido que suelo adoptar en comparación.'

s~**Rooarr**~s

'El basilisco aún no ha muerto y por el sonido de su rugido, Harry debe estar luchando contra él. ¿Debería solo irme ahora o…? No, espera, ¿Qué estoy pensando? Incluso si el basilisco está ciego, sigue siendo una criatura peligrosa y no puedo solo creer que las cosas seguirán pasando igual después de intervenir'

'Ahora al menos sé que esa mujer no puso ningún hechizo de rastreo en mí, pero incluso sin eso, ella aun debería poder llegar hasta aquí. Por ahora, debería observar la situación…'.

Capas y capas de ilusión cubrieron la figura enorme de Extimum mientras se hacía invisible, despareciendo de la vista y moviéndose cuidadosamente por el agujero que había causado antes, observando la situación dentro de la cámara.

**Sss***

Aprovechando la ceguera del basilisco, Harry corrió mientras lo atraía con sus gritos, alejando su atención de Ron y Ginny, realizando lo que parecía la escena de toreo más peligrosa y excéntrica del mundo.

Cada vez que el basilisco encontraba la posición adecuada y se aseguraba de que Harry estuviera en su alcance, se lanzaba con todo su peso. Harry solo podía esquivar saltando hacia un lado y aprovechar cada oportunidad para usar la espada en su mano, dejando algunas marcas sobre la piel del basilisco.

No muy lejos de allí, Tom Riddle observaba con una ligera sonrisa de satisfacción cómo Harry se encontraba cada vez más acorralado.

Confiando en que su tamaño era insignificante en comparación con el del basilisco y que su condición física había mejorado considerablemente, Harry lograba mantenerse con vida con gran dificultad. Sin embargo, precisamente el enorme tamaño de la criatura reducía cada vez más su espacio de movimiento e incrementaba el peligro de cada ataque.

Justo cuando parecía que todo marchaba bien y Harry comenzaba a escalar la cabeza de la estatua de Salazar Slytherin para obtener una mejor posición de combate...

**Bam**

La cabeza del basilisco se estrelló contra la estatua y, en un movimiento lateral al intentar retirarse, golpeó a Harry, lanzándolo por los aires.

**Puchi** s~** ROarr **~s

Debido al ángulo del impacto, la espada que Harry sostenía se clavó en la boca del basilisco, atravesándola como una espina, aunque sin llegar a causar una herida mortal.

**Splash**

Harry cayó en la zona de agua bajo la estatua, la cual amortiguó considerablemente su caída.

Al ver la oportunidad, Extimum no dudó. Se lanzó de inmediato y mordió el cuello del basilisco.

La sangre venenosa y corrosiva inundó su boca, pero eso solo hizo que apretara con más fuerza.

s~** ROAaaaaaarr **~s

El basilisco se sacudió con violencia y agitó su cola, intentando golpearlo, pero las colas de Extimum lo detuvieron.

Sin embargo, al estar completamente aferrado y concentrado en morder, no logró soltarse a tiempo cuando el basilisco se lanzó contra la estatua.

La espalda de Extimum impactó contra la pared y, al mismo tiempo, la fuerza de su mordida comenzó a ceder.

**Grrr**

Al sentir que finalmente lo soltaba, el basilisco se retiró rápidamente, aumentando la distancia entre ambos.

**Ptui**

Extimum escupió en el suelo, la sangre de basilisco fuera de ser venenosa, no tenía un muy sabor y dejaba un regusto acido. Definitivamente, comer criaturas venenosas no estaba en el menú.

Lo que había escupido era una mezcla de sangre, trozos de carne y una tira de piel.

Había arrancado un pedazo del cuello del basilisco, dejando un agujero sangrante en la criatura.

Durante unos momentos, ambos permanecieron quietos, observándose mutuamente.

O algo parecido.

Extimum solo podía mirar las cuencas sangrantes del basilisco, mientras que el basilisco únicamente podía imaginar la figura frente a él mediante su mente.

Entonces, sin previo aviso, ambos volvieron a lanzarse al combate.

.-.

**Haaa**

Emergiendo del agua empapado, Harry se arrastró hasta la orilla y salió del agua.

Fue una suerte haber caído precisamente en el área de agua profundas, aun así, el golpe no había sido nada suave y se había lastimado la muñeca.

Algo claramente había crujido en el momento del golpe.

Tom: "Jajajaja, Bravo, Harry Potter, has demostrado nuevamente tu valor como Gryffindor. Enfrentándose a un basilisco, sin varita y contando con una mísera espada, sin contar con el entrenamiento o la fuerza correcta para empuñarla, realmente...".

Tom negó con la cabeza, claramente disfrutando el momento.

"Dicho eso…debo decir que eres afortunado. Esa entrometida criatura parece empeñada en obstruir el trabajo del basilisco, por lo que tendrás el honor de caer bajo mi mano… Y reunirte con tu sucia madre".

**Boom** **golpe** **Rugidos**

La batalla entre las dos criaturas continuaba desarrollándose no muy lejos de ellos.

Algo cansado y con el cuerpo pesado por el agua, Harry se quitó las túnicas empapadas, quedándose únicamente con el uniforme interior: una camisa blanca con corbata y un pantalón.

Tom: "¿Arreglando tu ropa antes de morir?"

Harry no respondió. Tampoco tenía mucho que decir.

Sin embargo, pudo distinguir vagamente la figura de Ron acercándose lentamente desde detrás de Voldemort.

Al bajar la mirada, notó algo entre la sangre esparcida por el suelo: la espada plateada.

Durante la pelea anterior, cuando el basilisco había golpeado al zorro de nueve colas contra la estatua, la espada debió haber caído junto con algunos fragmentos de carne y dos colmillos.

Agachándose, Harry tomó la espada con su otra mano y, tras respirar profundamente, intentó imitar la postura con la que había visto a Extimum sostenerla antes.

Tom: "¿Planeas enfrentarme con esa espada? Valiente, pero estúpido. No podrás siquiera acercarte a mí antes de caer muerto."

Harry: "Ahhh."

Ignorando sus palabras, Harry cargó hacia él con la espada en mano.

Tom: "Hmp. Avada Ke—"

Ron: "Expelliarmus."

Justo cuando la energía comenzaba a arremolinarse alrededor de la varita de Tom, Ron lanzó su propio hechizo desde su espalda, a una distancia lo bastante cercana como para impedir que pudiera esquivarlo.

La varita salió disparada de su mano y la maldición asesina se disipó antes de poder completarse.

Tom: "Niño entrometido."

Sintiendo cómo la varita salía de su mano, Tom se giró furioso y extendió el brazo hacia Ron con un movimiento de agarre.

Al instante siguiente, Ron se detuvo en seco.

Sus ojos se abrieron de par en par y su cuerpo pareció elevarse ligeramente del suelo, mientras sus manos se llevaban al cuello, intentando aferrarse a algo inexistente.

Su rostro perdió color al darse cuenta de que no podía respirar.

Harry: "¡Ron!"

Harry se alarmó al ver la situación de su amigo.

Apretando los dientes, aumentó la velocidad de su carrera mientras blandía la espada.

**Ching**

La espada dejó escapar un leve sonido al aumentar su velocidad mientras cortaba hacia Tom Riddle.

**¡Pack!**

Sin embargo, contrario a sus expectativas, la espada no llegó a cortar.

La mano de Tom se extendió y golpeó el lado plano de la hoja, deteniendo por completo su impulso y únicamente dando un paso atrás.

El rostro de Harry mostró conmoción mientras observaba la escena.

Tom: "¿Qué? ¿De verdad creíste que solo porque perdí mi varita no podría defenderme? Solo esos magos inútiles e incompetentes del Ministerio se limitan de esa manera. Además, soy mucho más fuerte que tú."

*Chasquido*

Con un chasquido de sus dedos, la espada en las manos de Harry escapó de su control y salió despedida por los aires, aterrizando lejos de ellos.

Tom: "Ni siquiera puedes utilizar correctamente el poder de esa espada. Ahora me pregunto quién morirá primero. ¿Será el entrometido Weasley quien se quede sin oxígeno? ¿O será Ginny quien finalmente se quede sin vitalidad?"

Harry: "¡Déjalo!"

Harry dio un paso al frente.

Tom: "Ah, ah, ah. Quieto ahí, Harry Potter. Si das un paso más, harás que tu amigo muera todavía más rápido."

Como para demostrar sus palabras, el agarre invisible alrededor de Ron se apretó durante un instante, algo evidente por la forma en que sus ojos se abrieron aún más.

La cantidad de presión ejercida y cuánto aire lograba llegar a los pulmones de Ron dependía completamente de la voluntad de Tom.

**Boom**

Como si intentara recordarles su presencia y romper aquel momento dramático, una explosión resonó no muy lejos de ellos.

El basilisco salió despedido y chocó contra el pequeño estanque donde Harry había caído momentos antes. Sin embargo, la criatura volvió a levantarse casi de inmediato y continuó luchando.

El impacto levantó una pequeña ola de agua que arrastró consigo un diario negro que había permanecido olvidado durante todo ese tiempo, dejándolo entre los pies de Harry.

Como si estuviera sincronizado, tanto la mirada de Tom como la de Harry se detuvieron sobre él durante unos segundos.

Y entonces, como una luz encendiéndose en una habitación oscura, una idea apareció en la mente de Harry.

Tan pronto como surgió, actuó.

Se apresuró a recoger uno de los colmillos que el basilisco había dejado caer y lo clavó contra el diario.

Tom: "¿Qué haces? ¡NO! ¡Agh!"

Tom relajó el agarre sobre Ron y movió la mano para atacar a Harry, derribándolo varios metros hacia atrás.

Ron cayó inmediatamente inconsciente sobre el suelo. Su estado era desconocido.

Harry sintió una fuerza invisible golpearlo cuando su cuerpo salió despedido sin control al menos dos metros hacia atrás.

Pero aún tenía el diario en sus manos.

Girando la mirada, vio cómo un agujero hecho de luz aparecía en el centro del cuerpo de Voldemort.

Sin dudarlo, volvió a clavar el colmillo en el diario.

Tom: "¡AGHHH, NOOO!"

Tom cayó de rodillas al suelo, mientras más agujeros luminosos aparecían en su cuerpo.

En aquellos lugares, su forma y su existencia comenzaban a disiparse, mientras sus gritos se volvían cada vez más horripilantes.

Hasta que finalmente...

Desapareció.

El lugar quedó sumido en un completo silencio durante unos instantes.

Hasta que nuevamente fue interrumpido por un:

**Boom**

Acompañado por dos rugidos provenientes de lugares distintos.

.-.

**Boom** **golpe** **Baam**

Extimum:'¿Por qué simplemente no se muere? ¿Es la vitalidad de todas las criaturas xxXxx tan alta?'

**Grito de lamento**

Un grito desgarrador y agonizante llamó la atención tanto de Extimum como del basilisco, haciendo que ambos dirigieran parte de su atención hacia la fuente del sonido, aunque sin descuidar por completo la batalla que aún libraban.

Extimum: '¿El recuerdo de Voldemort murió? Esto cambia las cosas... y demuestra que no todo sigue un curso predeterminado. El basilisco sigue vivo y Harry no lo ha matado... o al menos, todavía no.'

**Tumb…** **Tumb…** **Tumb…**

Un sentimiento familiar, aunque distante, recorrió el cuerpo de Extimum.

Pero esta vez era mucho más débil que en sus recuerdos.

Aun así, fue suficiente para desviar su concentración durante un instante.

Y como si hubiera estado esperando esa oportunidad, el basilisco aprovechó la distracción y lanzó un poderoso golpe, enviando a Extimum nuevamente hacia el enorme agujero en la pared.

**Bam**

El basilisco se permitió un breve descanso mientras esperaba pacientemente el regreso de su oponente, tal como siempre había hecho.

Sin embargo, pronto notó algo extraño.

El zorro no regresaba.

Más aún, al acercarse al borde del agujero, se dio cuenta de que la imagen de su enemigo que existía dentro de su mente también había desaparecido.

Ya no podía percibirlo.

**Tumb…** **Tumb…** **Tumb…**

s~** ROAaaaaaarr **~s

Al comprender que su enemigo había escapado, el basilisco dejó escapar un rugido lleno de ira.

Luego giró la cabeza hacia la dirección donde se encontraban Harry y donde había sentido desaparecer a su amo.

???: "Tenebris carceris".

Sin embargo, antes de que pudiera hacer cualquier movimiento, una voz suave pero estremecedora resonó por toda la cámara.

Al instante siguiente, el basilisco sintió que ya no podía moverse.

Estaba completamente inmovilizado.

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