Star Wars: El amanecer de los Jedis: Tormenta de Fuerza Parte cuatro
Una misteriosa nave se ha estrellado contra el planeta Tython el único superviviente del accidente, un hombre humano llamado Xesh, ha atacado a los tres jóvenes peregrinos Je'daii (Shae Koda, Tasha Ryo y Sek'nos Rath) que lo investigaban.
Mientras los cuatro luchaban, los Je'daii descubrieron que se las verían con alguien poderoso en la fuerza. Xesh se dio cuenta de que los tres tenían el suficiente conocimiento de la fuerza como para hacerle frente, Ha huido en dirección al peligroso Abismo de Ruh. Los jóvenes peregrinos lo han seguido.
El maestro Quan-Jang, junto a los rangers Rori Fenn y Hawk Ryo, ha encontrado el lugar de la batalla en la zona del choque y ha rastreado a los peregrinos hasta el abismo. Mientras tanto, se ha formado una gran tormenta de la fuerza sobre el abismo se esta extendiendo por el planeta.
Se podía ver las precipitaciones tocando el suelo, grandes nubes ocultaban la luz brillante del astro distante, el viento soplaba inclemente, los grandes truenos azotaron el terreno cercano al templo del equilibrio conocido como Akar Kesh, donde se veía dentro del mismo al maestro ketu rodeado de otros maestros en otros templos como la maestra Miarta Sek, la maestra Kora Ryo, el maestro Lha-Mi quien era un Talid, el maestro Jake Fenn quien era un humano, el maestro Ruhr quien era un Wookie quien usa un droide un pequeño droide y bípedo en su hombro para traducir sus palabras
- Según los registros de Kaleth, solo se ha visto una tormenta semejante en Tython una vez, fue hace 10 milenios, el día en el que los Tho Yor trajeron a nuestros antepasados a este mundo. Afirmó la maestra Twi'lek sobre los previos acontecimientos que su planeta.
- La mismísima fuerza que nos guía parece fuera de equilibrio. Aseguró Kora al contemplar lo que estaba pasando.
- Todos los Je'daii han sentido las muertes al estrellarse la nave alienígena. También han sentido de forma viva la sensación de oscuridad intensa. ¿Cree, maestra Kora, que el choque ha causado esta tormenta? Consulto el wookie mientras dudaba de la posible razón de la enorme tempestad que estaba ocurriendo ahora.
- Si. Confirmó la maestra Kora dando a entender su punto de vista.
En medio de la discusión el maestro Ketu atrapo una esfera holografica que se dirigía hacia el y al abrirla como activar el holoproyector se apreciaba al maestro Quan
- Maestro Jang ¿Qué tiene que informar? Pregunto el cabello oscuro queriendo saber que quería comunicarle.
- La tormenta ha inutilizado nuestros comunicadores. Así que espero que mi pequeño droide llegue a ti, maestro Ketu, tenias razón, queda poco del transporte alienígena estrellado. El lado oscuro de la fuerza impregna los restos y se niega a desaparecer, creo que está alimentado la tormenta. Informó el maestro humano de tez oscura dando a entender lo que pasaba.
Esta energía del lado oscuro se centra en un ser, el único superviviente del choque, los rangers Hawk Ryo y Rori Fenn han seguido a este ser al abismo de Ruh. Hay señales de que los peregrinos Tasha Ryo, Shae Koda y Sek'nos Rath encontraron primero al superviviente; y también signos de batalla. Específico más la situación Jang y los participantes de la misma.
- ¿Tasha? Dudo Kora pensando en su hija y el asunto tan riesgoso en el que estaba.
- Creo que han seguido al forastero al abismo. Notifico Quan sobre el paradero de los jóvenes Je'daii.
- Maestros, reúnan a todos en los templos. Debemos meditar como uno solo y disipar la energía del lado oscuro... Y esta tormenta. Recobrar el equilibrio de la fuerza. Antes de que el propio Tython se vuelva un enemigo. Advirtió Ketu sobre lo que debían hacer para evitar algún terrible resultado.
Mientras en lo profundo del abismo Ruh, el que fue descubierto por el explorador Je'daii Rian Ruh, el Abismo recibió su nombre después de que enloqueciera tras explorarlo, Ruh era un vasto y misterioso abismo natural, una convergencia que exudaba el lado oscuro de la Fuerza provocando alucinaciones o volviendo dementes a sus visitantes, ubicado en la profundidad de la Grieta. Si bien la Grieta en sí tenía un kilómetro de profundidad en algunas áreas, el Abismo parecía no tener fondo. La región estaba plagada de peligros, entre ellos volcanes, arenas movedizas y pozos ácidos. En las profundidades del Abismo, surgieron bestias y criaturas exóticas y raras que solo se podían encontrar cerca del Abismo. Las energías que exudaba podían perturbar la funciones de la tecnología
En el abismo se podía ver al trío de jóvenes Je'daii metido en una cueva para protegerse de la tormenta eléctrica
- Bien. Bien. Solo nos quedaremos aquí un poco... Hasta que paren los rayos. Aseguro la Twi'lek azul justo a sus compañeros algo angustiada por las energías oscuras de la ubicación donde estaban.
- ¿Lo sientes, Shae? La energía de Tython... Como algo vivo. Baila en mis dedos. Es como sentirse vivo por primera vez. Aseguró complacido Rath debido a la predisposición de su especie sith con el lado oscuro mientras invocaba truenos de la fuerza con facilidad.
La chica pelirroja no presto atención a las palabras de su compañero debido a que podía ver dos siluetas que se movía entre las sombras en la cueva hasta surgir, podía ver que eran sus padres, tenían su mismo color de cabello, su misma marca de triángulo
- ¿Madre? ¿Padre? ¿Son ustedes? Consulto Koda recordando que ambos habían fallecido con anterioridad.
- Shae... Hija... Pronunciaron ambos progenitores a su hija cariñosa como nostálgicamente.
Realmente era ilusiones del abismo pero debido al poder del mismo
- ¡...Los voy a matar! Pronunció Koda enojada y rabiosa contra sus padres mientras activaba el sable de fuerza de Xesh.
Pero antes de poder hacer lo que se proponía, Sek'nos se abalanzó contra ella para detenerla pensando que iba a asesinar a Tasha
- ¡Basta de esa estúpida rivalidad entre ustedes dos¡ ¡Deja a Tasha en paz! Cuestionó el sith viendo la actitud agresiva de su conocida creyendo que iba contra su amiga.
- ¡Suéltame, idiota! Se quejó Shae intentando librarse del agarre de Rath.
- ¡No es la princesa! ¡Son mis padres, están allí! Específico la pelirroja con rencor en su tono de voz.
- ¡Estás loca! Aseguro el sith mientras no desistía de su agarre en su compañera para evitar que pudiera hacer algo peligroso.
- ¡Ellos me abandonaron! Exclamó Koda furiosa de que sus progenitores la dejaron sola.
- ¡Murieron, gloriosamente, en la guerra de la déspota! ¡A las puertas de Kaleth por la mano de Hadiya! ¡Dices tonterías! Cuestionó Sek'nos algo enojado aun luchando con su compañera.
- ¡Murieron como Héroes! ¡Sus nombres vivirán para siempre en los tomos de la sabiduría! ¡¡Deberías desear una muerta tan gloriosa! ¡Como yo! Concluyó Rath aun reteniendo a su amiga para que viera que el deceso de sus padres valió la pena.
- ¡Suéltame y te la concederé! Aseguró la pelirroja furiosa y queriendo acabar con su amigo en su estado sugestionado por las ilusiones del abismo.
- ¿Sek'nos Rath? ¿Shae Koda? No puedo verlos. Todo cuando observo es oscuridad. Me siento engullida... Hundiéndome... En ella. Aseguro la Twi'lek sin poder contemplar más que penumbras.
- Estoy atada a Tython y a Shikaakwa... mi madre y mi padre... no puedo satisfacerlos a ambos.. Satisfacerlos a ambos.... satisfacer a ninguno. Atada a ambos por el deber... Dividida por el deber. Expreso Tasha angustiada pensando en sus responsabilidades y deberes familiares.
- ¡Tu pueblo siguió a Hadiya, trajo la muerte para satisfacer su ambición! Cuestionó la pelirroja enojada con su amiga segada por el lado oscuro del lugar y activando su sable de fuerza.
- Si.. pero no la conocían. Argumentó la hija del clan Ryo mientras observaba como su compañera se abalanzaba con arma mano contra ella.
- ¡No… me… importa! ¡La bruja mató a mis padres! Se quejó Shae furiosa seguía con su actitud agresiva hacia su camarada Twi'lek amenazándola con su sable casi tocando su cuerpo con el.
- Hadiya también mató a mi abuelo y a su primogénito… Porque no se sometieron a su voluntad. Argumento Tasha sabiendo que su familia también tuvo tragedias gracias a la reina déspota.
- Todos moriremos en la oscuridad. La tormenta… ¡Nos saca del equilibrio! ¡Las energías del lado oscuro nos devoraran! Aseguro la Twi'lek siendo como el ambiente del lugar la deprimía.
Gracias a esas palabras la pelirroja dejó su actitud agresiva y dejó caer su arma
- Yo no dejaré que la oscuridad nos lleve. Afirmó Shae mientras le ofrecía su mano a su compañera.
- No… nosotros. Somos más fuertes que eso. Somos Je'daii. Confirmó Sek'nos mientras ofrecía su mano a su compañera Tasha.
- No hay ignorancia, hay sabiduría. No hay miedo, hay poder. Recito la Twi'lek mientras conjuraba con su mano una esfera de luz junto a sus compañeros.
- Soy el corazón de la fuerza. Soy el fuego revelador de la luz. Recito la humana mientras conjuraba con su mano la misma esfera con su mano alzada.
- Soy el misterio de la oscuridad, En equilibrio con el caos y la armonía, Inmortal en la fuerza. Recito el sith mientras conjuraba la misma esfera con la mano alzada.
Los tres estaban recitando el código Je'daii cada uno.
- Eso está… Mejor. Pero si la tormenta nos ha afectado a nosotros, ¿Qué será del guerrero de las sombras? ¿Qué será de Xesh? ¿Cómo le encontraremos ahora? Dudo la pelirroja no sabiendo dónde encontrar al fugitivo.
- Simple. Estará donde todo sea más oscuro. Aseguró Sek'nos pensando que allí podría estar el fugado sabueso Rakata.
Mientras en los recuerdos de Xesh se podía observar fallos fatales en los sistemas del navío rakata devorador, el cual se iba a precipitar debido a ser atraído por el campo de gravedad del planeta cercano, dentro de la nave el caos, el desorden y el pánico se hicieron presentes
- ¡Maten a estos esclavos! ¡Despejen el camino a las cápsulas de escape! y díganme, ¡¿Cómo han saboteado mi nave estos miserables animales?! Se quejó Tul'kar mientras caer sucumbir su transporte.
- ¡No lo han hecho, Predor Tul'kar! ¡Y tampoco nos ha atacado una nave enemiga! Aseguró uno de los guardias rakata.
Mientras el predor caminaba por su nave hacia las cápsulas de emergencias pudo ver cadáveres de sus leales sirvientes.
¿Ehhh? ¡¿Quién ha sido?! ¡¿Quién ha matado a mis guardias?! Pregunto Tul'kar con tono acusatorio y furioso el predor viendo a sus subordinados asesinados.
De un momento a otro sin previo aviso alguien atravesó al predor sin piedad o consideración alguna con un sable de luz, así como a sus escoltas
Mueren preguntando se quién los ha matado. El lo sabe
Recuerdos de gritos arrancan a Xesh de su inconsciencia. ha matado a su predor. Su maestro, pero no recuerda el por qué.
En el sueño, estaba en el devorador. Su hogar
El ex sabueso rakata estaba sometido a las telarañas de unas arañas gigantes quienes querían devorarlo
Xesh ahora está sumergido en una pesadilla. La cual amenaza con devorarlo de dentro hacia fuera
Xesh sabe que el destino de los fuertes es devorar a los débiles.
El no será débil. Mata sin remordimientos.
Xesh se libera de la telaraña con sus truenos de la fuerza y aniquila a la plaga de arácnidos
El sabueso de fuerza se tambalea la supervivencia es el principal instinto de todas las especies. En este mundo hostil, sabe que no puede permitirse bajar la guardia.
Para sobrevivir debe escapar. No solo de cualquier criatura que acecha en este mundo… sino también de lo que yace en su agotada mente.
Xesh puede los fantasmas de los rakatas y de su dueño que el mismo mato
Este profundo abismo está imbuido con la energía del lado oscuro. Las sombras se manifiestan. Aquellos que perecieron en el Devorador han venido a por el
Desde la muerte, para aniquilarlo. Las sombras le siguen.
En el aire, Quan-Jang puede mirar al corazón de la oscura tormenta
- ¡Esta tormenta se siente como las profundidades de la propia sima! Hawk Ryo casi se echó a perder allí. Daegen Lok enloqueció… Aseguró el maestro de gafas mientras montaba a Butch la rancor de Shae Koda.
- Eras mi estudiante más prometedor, Daegen. No perderé a otro como te perdí a ti. ¡No perderé a Shae Koda! Puedo sentirte, Shae… Viva… Envuelta en oscuridad… Adentrándote más en la fisura… ¡En el abismo de Ruh! ¡Sé cautelosa, niña! Te he advertido acerca de ese lugar… Dialogo para sí mismo el maestro de tez oscura con miedo de perder a su aprendiz.
- ¿Sigues a alguien o es la oscuridad lo que te guía? La siento también… Una locura creciente… Como un rayo bajo la piel… Siguió dialogando Quan-Jang para sí mismo mientras observaba al frente.
- Vuela, bestia… ¡Por mi voluntad, vuela! ¡Encontraré a Shae Koda! Ordenó el maestro a la rancor queriendo que usándola a ella como montura pudiera encontrar a su acolita.
Dentro de la fisura
- ¿Ves algo? Consulto Hawk a su compañera mientras iban sobre la montura del joven sith.
- Nada. esta tormenta está interfiriendo con las gafas sensoras. Y está empeorando. Aseguró Rori Fenn mientras visualizaba los alrededores sin poder ver nada con claridad.
- ¡Detente! ¡Calma, calma! Ordenó el Twi'lek a su montura reptil quien gruñía debido a la incomodidad que le causaban los truenos.
- Como en los viejos tiempos, cuando nosotros éramos peregrinos, Rori. Salvo que entonces te agarrabas más fuerte. Afirmó Hawk recordando sus antiguas andanzas con su compañera.
- Déjelo, Hawk. Hay razones por las que no podemos estar juntos… Y no han cambiado. Debemos centrarnos en la fuerza, en el equilibrio… Y en el encontrar a nuestros Je'daii perdidos. Aseguro la mujer rubia determinada en encontrar su objetivo a cualquier costo.
- Si… Si es que podemos mantener nuestros sentidos en este lugar. Dudo Hawk mientras iba montado sobre su dinosaurio.
Mientras con Xesh
Espectros de sombras le han seguido a lo profundo de la fisura
Xesh ve a sus perseguidores con claridad ahora. No se trata de espectros, pero si de bestias con sangre y huesos. Poderosas y voraces quienes eran cuadrupedos azules de cuatro ojos, así como espinas a modo de melena en parte posterior de su cabeza
El olor de su sed de sangre le calma. Puede enfrentarse a sangre y huesos
Parece que devoran los rayos
Xesh siente el latido de la criatura compitiendo con el suyo propio. Sonríe salvajemente. Este no es su primer campo de batalla. Esta no es su primera lucha a muerte.
En las arenas de Byss
Un esclavo llamado Isk era su oponente aquella vez. Se rumoreaba que Isk era uno de los mejores sabuesos del predator Skal'nas.
Lucharon por el placer de sus maestros rakata. Con las normas de la arena. Lucha sin piedad. Lucha para sobrevivir. Lucha a muerte
- He criado a Isk para la lucha desde su nacimiento, Tul'kar. ¿Estás seguro de que quieres que el combate continúe? Podrías perder a tu preciado sabueso de fuerza, Xesh. Cuestionó el rakata rojo a su rival predor viendo el combate reñido entre los sabuesos, mientras Trill también observaba.
- Entonces no merece la pena tenerlo. Predor Skal'nas. De hecho, estoy listo para doblar la apuesta. Aseguró Tul'kar observando el reñido combate.
La arena en Byss, la arena en la grieta. No hay diferencia.
El riesgo entonces. El riesgo ahora. No hay diferencia. Conquistar o morir.
Usa lo que esté a mano
Ataca sin vacilar. Ataca para matar. Tu rival hará lo mismo. Ataca para vivir
Isk atacó con dardos a Xesh, pero el logro evitarlo esquivando como recogiendo dichos dardos y se los lanzó de vuelta
Mientras en el presente Xesh atacó las fieras de Tython con espinas de una enredadera cercana
Pero igualmente el sabueso fue tacleado por una de las fieras de Tython de un momento a otro unos de los enormes lombrices de tres fauces surgió debajo de la tierra, que ahuyento a la fiera, lamentamente el gusano puso su atención hacia Xesh pero afortunadamente la fiera fue golpeada por una piedra lanzada con la fuerza por Sek'nos
- Si, montón de apestoso de babas… ¡Yo he tirado eso! ¡Tengo un buen montón para lanzar a tu fea cabeza! ¿Quieres jugar? Desafío el sith a la criatura mientras le lanzaba mas piedras.
- He dicho… ¿Quieres jugar, aliento de gusano? Insulto el ojos amarillos a la fiera mientras seguia lanzando rocas.
- ¡Tasha! ¡Shea! ¡Muevanse! ¡Ahora! Ordenó Sek'nos mientras llamaba la atención del gusano.
Lamentablemente lo que hizo el sith no fue suficiente para distraer a la criatura y igualmente fue contra Xesh
- ¡Se suponía que ibas a distraerlo, Sek'nos! Se quejó Shae viendo como el gusano fue contra ella y Xesh a quien tenía tomado de la muñeca.
- ¡Unh! ¡Ni siquiera juntas podemos contenerlo! Afirmó Tasha mientras usaba empujones de fuerza para evitar que la criatura los devorará.
- Fantástico. Se quejó con sarcasmo la chica pelirroja mientras lanzaba truenos de la fuerza en la fiera.
- ¡...Tenía que ser un Saarl! Noto y se quejó Koda sabiendo a lo que se enfrentaban ahora.
- ¡¿Un que?! Consulto el sith no sabiendo a lo que se enfrentaban.
- Un gusano de la fisura. No exhalaban rayos de fuerza, la última vez que el maestro Quan-Jang y yo intentamos cazar uno. Y casi nos mata de todas formas. Aclaro Shae contando su anécdota sobre su experiencia contra esta criatura.
- Parece que el maestro Quan-Jang y tú lo hacen a menudo. ¿Cómo se pelea con esto? Consulto el sith viendo lo complicado que era detener a esa cosa.
- No peleas. Más bien… huyes. Aseguro la chica pelirroja mientras aun seguia contra la feroz lombriz.
Sus enemigos intentan escudar a Xesh de la bestia. El sabueso de fuerza sabe que solo puede ser por un motivo
No quieren que les arrebaten su caza, su victoria. No van a permitir que les cacen.
- ¿Recuerdan cómo nos sentíamos en la cueva? ¿Y si la tormenta de fuerza atrajo al Saarl fuera del abismo? ¿Y si la tormenta afecta a todo lo que toca aquí, en Tython? Nada… ¡Nadie estará a salvo! Declaro Tasha reflexionando sobre los recientes acontecimientos que vivió junto a sus compañeros.
- ¡Podríamos hacer un buen uso de esa espada brillante ahora mismo, Shae! Exigio el sith a su camarada notando que por alguna razón no usaba el sable de luz que tenía con ella.
- ¡¿Tu crees?! ¡Lo he intentado, pero no funciona! Se quejó la chica pelirroja mientras agitaba el sable queriendo que se encendiera pero no pasaba nada.
El sabueso de la fuerza se detiene sobre el barranco, saboreando la roja oscuridad del miedo de los Je'daii. Una rabia áspera le arrebata ese placer
No puede marcharse. Todavía no.
- ¡Vamos, maldita arma! ¡Enciéndete! Te… ¡Te lo ordeno! Exigio Koda desafiante al sable rakata.
- ¡Hembra! ¡Lanzame el arma! Pidió exigente Xesh a la Je'daii.
- No. Se negó la chica pelirroja, no queriendo que el arma cayera en manos de su posible agresor.
- ¡El sable de fuerza no te sirve! ¡No puedes activarlo! Aseguro el sabueso rakata sabiendo esa arma solo servía sentimientos muy negativos.
- ¡Tiraselo, Shae! ¡Salvo que pretendas atizar al Saarl con él, es nuestra única esperanza! Pidio Sek'nos a su compañera queriendo se lo diera a Xesh que sí sabía cómo utilizar el arma.
- ¡Toma! Accedió Koda dándole la espada al sabueso rakata.
Xesh aún recordaba su pelea en la arena junto al otro sabueso
Todo es un único mundo. Todo es una única lucha. Las reglas de la arena siempre se aplican.
- Me someto a mi enemigo. He perseguido una buena muerte. Te lo suplico matame… En combate. Suplico el sabueso rival queriendo conservar su honor y morir con dignidad.
- No. Declaró con negativa Xesh a su rival.
- ¡Matame! Suplico el sabueso rival mientras era llevado por dos rakatas afuera de la arena de combate.
- En fin, Predor Skal'nas, parece que Xesh merece que lo conserve, después de todo. Un verdadero sabueso de fuerza… ¡Tan piadoso como cualquier rakata! Halago Tul'kar a su propiedad mientras se cruzaba de brazos.
- Preparen al perdedor. Ordeno Skal'nas a sus subordinados para que lleven al sabueso fracasado en el combate a su destino.
Xesh volvió al presente donde encendió el sable de luz rakata y se quedó observando la lucha de los je'daii contra la criatura.
- ¡¿Xesh?! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡¡Ayúdanos!! Exigio Shea desesperada mientras seguía luchando contra el gusano junto a sus camaradas.
Un mundo. Una lucha. Las reglas de la arena siempre se aplican.
- El fin -
