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Chapter 60 - RECUERDO

-No seas así, solo déjame verlo un momento *insistió Shuri, acercándose con una sonrisa curiosa mientras Legión se sentaba en un banco para quitarse las zapatillas.

Él no le respondió. Se concentró en desatar los cordones, ignorando la insistencia de la princesa 

-Shuri, no lo molestes *intervino T'Challa* Tiene que prepararse para el combate y no debe distraerse.

La joven se sentó a su lado

-Solo pido que te lo quites un segundo para poder escanearlo. Nada más *dijo, señalando el dispositivo en su muñeca.

-Ya te dije que no puedo quitármelo *respondió Legión mientras dejaba el calzado a un lado.

Shuri hizo un gesto de incredulidad con la mano, soltando una pequeña risa.

-Eso no tiene sentido. Me dices que fuiste capaz de crear una armadura de cuerpo completo que se retrae hasta ser un cubo de metal y que explota si alguien más lo toca... ¿pero no puedes quitarte el reloj?

Legión se detuvo un segundo y la miró fijamente.

-Sí *respondió secamente.

Sin decir nada más, se puso de pie y caminó hacia el área del baño. Antes de entrar, señaló una remera y un pantalón sencillos de aspecto ritual que estaban colgados cerca de la puerta.

-¿Esto es lo que me tengo que poner? *preguntó mirando al príncipe.

T'Challa asintió.

-Es la vestimenta para la prueba, especialmente diseñada para el combate

Legión tomó la ropa y entró al baño para cambiarse

Shuri miró a su hermano con una expresión de incredulidad apenas la puerta del baño se cerró tras el joven.

-¿Puedes creerlo? *le preguntó, señalando hacia donde se había ido Legión.

T'Challa simplemente levantó y bajó levemente sus hombros

-Supongo que para él es lo mismo que si alguien viniera y nos pidiera prestado un poco de vibranium. No puedes culparlo por ser reservado 

Shuri soltó un suspiro y se cruzó de brazos

===

Dentro del baño, Legión se tomó un respiro frente al espejo mientras esperaba que Sid terminara el escaneo de seguridad.

-Limpio. No hay cámaras ni micrófonos ocultos en este lugar señor *confirmó Sid 

El heroe asintió y se quitó el casco con cuidado. Sintió el aire fresco en la cara y soltó un suspiro de alivio mientras observaba su reflejo.

Se quedó mirando unos segundos, reconociendo el cansancio que poco a poco se acumulaba bajo sus ojos.

-¿Ya sabes quién es mi oponente, Sid?

-Se trata de Kofie, un joven de la Tribu de la Frontera *respondió Sid de inmediato* Es un joven mucho más grande que el promedio, le saca al menos dos cabezas de altura señor. Tiene una fuerza y resistencia considerables, además de una confianza absoluta en su físico.

Legión se pasó la remera oscura por la cabeza y se ajustó el pantalón, soltando un silbido bajo.

-Genial, un gigante. Dame un informe sobre él. Quiero saber sus fortalezas, debilidades y cómo suele pelear.

-¿Sabe que pedirme esto es básicamente hacer trampa? *comentó Sid con un tono que casi parecía una broma.

Legión levantó una ceja mientras terminaba de cambiarse.

-Ese tipo fue entrenado en combate desde que empezó a caminar. Por mi lado, el hospital era mi segunda casa cuando era niño. Ellos dijeron que harían lo mejor para que esto fuera "equilibrado"... así que me toca a mí tratar de equilibrar un poco más las cosas.

-Punto válido *admitió Sid* Al ser tan grande, su centro de gravedad es alto. Si logra entrar en su guardia y atacar sus rodillas o tobillos, perderá el equilibrio rápido. Además, confía tanto en su fuerza que suele descuidar la defensa después de un ataque pesado; cree que nadie se atreverá a contraatacar mientras él recupera el aliento. 

Legión terminó de acomodarse la bandana, cubriendo la mitad de su rostro.

-Bajarlo por las piernas y atacar en los descansos. Entendido.

Dejó su casco y auricular sobre la mesa y salió del baño

T'Challa le levantó el pulgar con una sonrisa mientras Legión terminaba de acomodarse la bandana.

-Te ves bien 

-Sí, por ahora *intervino Shuri* Después del combate, con suerte vas a poder levantarte para acostarte en una camilla.

Legión la miró mientras se acercaba a ponerse unas sandalias que estaban cerca de la entrada.

-¿No confías en que gane? 

-Si fuera con alguno de esos alienígenas, claro que ganarías *respondió la princesa, cruzándose de brazos* Pero sin el reloj, y encima sin ninguno de tus aparatos, la verdad dudo mucho que lo logres.

Okoye asintió en silencio, demostrando que estaba de acuerdo con ella.

Sin embargo, mientras Legión terminaba de prepararse, la atención de Shuri se desvió hacia sus brazos y pies, notando también algunas marcas en las zonas del torso que la remera no llegaba a cubrir. Eran varias cicatrices que la armadura solía ocultar por completo.

-¿Y esas cicatrices? 

T'Challa la llamó por su nombre en voz baja, advirtiéndole que no fuera imprudente, pero Legión le restó importancia con un gesto de la mano.

-Está bien, solo son marcas de cosas que me han pasado a lo largo de mi vida. Nada más.

Shuri y T'Challa se miraron brevemente, pero ninguno decidió preguntar nada más.

Okoye caminó hacia la puerta y la abrió por completo, 

-Si quieren llegar a tiempo, debemos partir ahora *sentenció la generala, indicando el camino hacia la arena.

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De camino hacia su destino, el sonido de los tambores se hacía cada vez más fuerte, vibrando en las paredes de piedra. Legión rompió el silencio con una duda que le rondaba la cabeza.

-¿Esto pasa seguido? *preguntó, mirando a Shuri.

-¿A qué te refieres? *respondió ella con una sonrisa burlona* ¿A que un extranjero que se transforma en alienígenas entre a Wakanda? No, definitivamente eres el primero.

T'Challa negó levemente con la cabeza, tomando la pregunta con más seriedad.

-No. Este tipo de combates rituales son muy escasos, y más en una situación como la tuya. En realidad, es el segundo que se realiza bajo estas circunstancias.

-¿Y quién fue el primero?

-El mejor amigo de T'Challa...o ex mejor amigo, Hunter *contestó Shuri, bajando un poco el tono.

-¿Por qué "ex"? *preguntó Legión.

T'Challa hizo una leve mueca mientras seguía caminando con la vista al frente.

-Me crié junto a Hunter. Era un chico del exterior que mi padre adoptó cuando era niño. Crecimos juntos.

-Y algo pasó *concluyó Legión, notando la tensión en la voz del príncipe.

T'Challa asintió, pero no continuó con el relato. Se notaba que el tema todavía era difícil de tocar. Shuri se inclinó un poco hacia Legión y le susurró para que su hermano no la escuchara tanto.

-Eran muy unidos, así que todavía le afecta un poco *le explicó en voz baja.

Legión asintió suavemente, comprendiendo la situación. Decidió no preguntar más; ya tenía suficiente con el combate que lo esperaba como para hurgar en el pasado de la familia real

===

Al salir al exterior, la vista era impresionante. En una plataforma elevada estaba el trono donde el rey se sentaba junto a la reina, con los miembros del consejo a una distancia prudente. Más abajo, los músicos tocaban tambores e instrumentos típicos, llenando el aire con un ritmo constante.

La arena no era un lugar cerrado, sino un río poco profundo. A cada lado había guardias, más músicos y filas de las Dora Milaje vigilando todo. Legión soltó un silbido de asombro.

-Pensé que sería algo como un dojo, pero esto está muy bien producido *comentó, mirando a su alrededor* Sería una gran escena para una película.

Shuri lo miró de reojo, con una sonrisa de complicidad.

-¿Tú también lo crees? Intenté convencer a mis padres para filmar una escena de combate aquí, pero se negaron. Dijeron que la familia real no hace películas.

Legión asintió, soltando una pequeña risa.

-Ya veo... La verdad, nunca imaginé a una princesa como directora de cine.

-¿Cierto? Por eso quiero ser la primera *respondió ella con orgullo.

Al llegar frente al río, Okoye golpeó su lanza contra el suelo con fuerza, anunciando su llegada. T'Challa le dio una palmada de ánimo a Legión en la espalda antes de cruzar una plataforma sobre el agua junto a Shuri para ir con sus padres.

Al verlos llegar, la reina abrió los ojos de par en par al notar a su hija. Shuri le dedicó una sonrisa inocente, mientras su madre le lanzaba una mirada de reproche, como cualquier madre regañando a su hija. Shuri, sin embargo, se hizo la desentendida.

Como no había un asiento para la princesa, T'Challa le ofreció el suyo. Ella se sentó dándole las gracias y él se quedó de pie detrás, apoyando las manos en el respaldo de la silla.

-¿Qué haces aquí? *le susurró su madre sin mirarla.

-Ya terminé mis tareas *mintió Shuri en voz baja* Me prohibieron verlo en la sala del trono, pero salí de mi habitación y me los crucé de camino aquí. No es mi culpa.

La reina frunció el ceño, claramente sin creerle, y miró a T'Challa buscando una explicación. El príncipe solo sonrió de forma leve y mantuvo la mirada fija en el frente, esperando el inicio del duelo.

Legión se detuvo justo al borde del agua, observando cómo del otro lado la formación de guerreros se abría paso. Salieron en dos filas perfectas, entonando cánticos tribales que resonaban con fuerza en todo el lugar, marcando un ritmo que hacía vibrar el suelo bajo sus pies.

Entre ellos apareció el oponente.

Era un adolescente, pero de una complexión imponente. Con un metro ochenta de estatura y una musculatura robusta que denotaba años de entrenamiento físico, caminaba con una confianza que rozaba la arrogancia. Solo vestía un pantalón corto tradicional, dejando su torso al descubierto para exhibir los complejos patrones de pintura que adornaban su piel.

El joven llegó hasta el borde opuesto del río con paso firme. Mantenía la mirada fija al frente, ignorando por completo la presencia de Legión, como si el extranjero ni siquiera fuera digno de su atención antes de que empezara el duelo.

El joven héroe suspiró por lo bajo mientras tomaba un escudo y una lanza de madera que anteriormente había elegido

-Vaya "aprendiz" me pusieron enfrente *murmuró para sí mismo, recordando el informe de Sid* Realmente se tomaron en serio lo de equilibrar las cosas, ¿tan increíble soy y no me había dado cuenta?

Desde la plataforma, el Rey T'Chaka se puso de pie, extendiendo un brazo para pedir silencio.

Los tambores bajaron su intensidad hasta quedar en un latido sordo y constante, dejando que el sonido del agua corriendo entre los dos combatientes fuera lo único que se escuchara en la arena.

-Hoy presenciamos un encuentro singular *anunció T'Chaka* De un lado, recibimos a Legión, un guerrero del extranjero que desea demostrar su honor ante Wakanda y ser digno de la confianza de nuestro pueblo. Cuenta con el respaldo de mi propio hijo.

Legión se mantuvo firme, intentando lucir al menos algo impresionante

-Del otro lado *continuó el rey* se presenta Kofie, de la Tribu de la Frontera. El más capaz de los aprendices de esta generación, un talento destacable con un gran futuro en nuestra nación.

Al escuchar su nombre, el joven robusto levantó los brazos con orgullo. Los guerreros que lo acompañaban estallaron en ovaciones y gritos de guerra, haciendo que el ambiente vibrara.

Legión hizo una leve mueca y miró hacia los lados y luego hacia atrás, esperando algún grito de apoyo, pero solo encontró silencio 

-Estos dos jóvenes se enfrentarán en un duelo ritual *siguió el rey* Deberán mostrar sus capacidades en el combate. ¡Avancen!

Legión y Kofie se deshicieron de su calzado y entraron al río. El agua, fresca y cristalina, le llegaba a Legión un poco por encima de los tobillos. Ambos caminaron hasta quedar a una distancia prudente para empezar la lucha.

-Demuestren que tienen lo que se necesita para ser un verdadero guerrero *sentenció T'Chaka* Luchen como si su vida estuviera en juego.

Kofie asintió con solemnidad. Se giró hacia el trono, cruzó los brazos sobre el pecho en el saludo tradicional y gritó con toda la fuerza de sus pulmones:

-¡Wakanda por siempre!

Legión se quedó congelado unos segundos, procesando la intensidad del momento y sin saber muy bien cómo responder a semejante despliegue de patriotismo.

Finalmente, levantó un brazo con el pulgar arriba y gritó con naturalidad

-¡Entendido, jefe!

El comentario desentonó por completo con la seriedad de la ceremonia. Varios guardias levantaron una ceja y se miraron entre ellos, confundidos por la respuesta.

T'Challa no pudo evitar una sonrisa leve mientras Shuri tuvo que morderse el labio para no soltar una carcajada, ignorando la mirada severa de su madre que le exigía mantener la compostura.

El rey se sentó y los músicos comenzaron a tocar sus instrumentos, subiendo el volumen poco a poco para marcar el inicio del duelo.

Kofie empezó a caminar en círculos alrededor de Legión, midiendo su distancia. Legión le siguió la corriente, moviéndose con calma mientras mantenía la guardia.

El joven Wakandiano sonrió con arrogancia, apretando el agarre de su enorme garrote de madera.

-He tenido muchos combates...pero parece que esta vez los ancianos decidieron ofrecerme como ofrenda a una pequeña gacela

Legión no se inmutó y ajustó el escudo en su brazo.

-¿De casualidad conoces la historia de David y Goliat? 

Kofie asintió con un gesto seco.

-Es un cuento de la Biblia.

-"Cuento", sí, como digas *murmuró Legión para sí mismo* Como sea, esta vez David lamentablemente va a perder.

Kofie soltó una carcajada burlona, negando con la cabeza mientras arrastraba levemente el garrote por el agua.

-Encima eres un idiota. Goliat era el gigante.

Legión se encogió de hombros mientras seguía el ritmo del círculo.

-Bueno, si de tamaño hablamos, estoy seguro de que yo te gano 

Kofie se quedó confundido un segundo, tratando de procesar el comentario, hasta que vio que Legión hacía un pequeño ademán hacia su propia entrepierna. Al entender la referencia, el rostro del guerrero se transformó en una mezcla de indignación y asco.

-Eres un asqueroso *le espetó Kofie, apretando con fuerza el mango de su arma.

-Oye, no tengas vergüenza *replicó Legión con una chispa de burla* Escuché por ahí que el tamaño no lo es todo.

Varios de los guardias que estaban cerca carraspearon para ocultar su sorpresa ante el atrevimiento del extranjero.

En la plataforma real, T'Challa se tapó la boca con la mano para disimular una sonrisa, mientras Shuri estaba al borde de soltar una carcajada, ganándose una mirada severa de su madre

Kofie, ahora visiblemente molesto, dejó de caminar. La burla había cumplido su objetivo: la paciencia del gigante empezaba a agotarse antes siquiera de lanzar el primer golpe.

Cargó con toda su fuerza, levantando el enorme garrote de madera. El agua salpicó con violencia a cada paso que daba.

Legión, atento al movimiento, esperó al último segundo para esquivar hacia un lado. Aprovechó el impulso para lanzar una estocada rápida en el costado descubierto del gigante, pero el golpe no llevó la potencia necesaria.

Kofie soltó una carcajada, apenas sintiendo el impacto en su piel pintada. Sin darle tiempo a recuperarse, balanceó de vuelta su arma en un movimiento horizontal pesado. Legión no logró reaccionar a tiempo para esquivar de nuevo, así que tuvo que cubrirse con el escudo.

El impacto fue brutal. El sonido de la madera chocando resonó en toda la arena, obligando a Legión a retroceder varios pasos mientras el agua le frenaba el movimiento. Sintió una vibración eléctrica subir por su brazo y su mano se entumeció levemente por la fuerza del golpe.

Sacudió la mano, tratando de recuperar la sensibilidad, y miró a Kofie con una mezcla de sorpresa y fastidio.

-¿Con qué demonios los alimentan aquí? *preguntó, mientras se ponía en guardia otra vez* ¿Cereal de vibranium?

Kofie ni siquiera respondió. Simplemente volvió a levantar el garrote, disfrutando de ver cómo el extranjero empezaba a sentir el peso de la diferencia física. En la plataforma, Shuri dejó de sonreír y se inclinó hacia adelante, viendo que el combate se estaba poniendo serio mucho más rápido de lo que esperaba.

Su adversario no perdió el tiempo y volvió a la carga.

El agua salpicaba con cada uno de sus pasos, pero sus movimientos eran sorprendentemente fluidos.

Legión intentó mantener la distancia, lanzando estocadas rápidas con la lanza para mantener al gigante a raya. Sin embargo, Kofie bloqueaba los ataques con el cuerpo de su garrote o simplemente los desviaba con el antebrazo, dejando claro que esos golpes apenas le hacían cosquillas.

El héroe vio una apertura cuando Kofie levantó el arma para un golpe vertical. Se deslizó hacia un lado, buscando las rodillas del guerrero, pero Kofie sabía lo que hacía.

Antes de que la lanza tocara su piel, el gigante soltó una mano del garrote y golpeó el eje del arma de Legión, desviándola con una fuerza bruta que casi se la quita de las manos. Sin darle respiro, Kofie aprovechó el impulso para conectar un rodillazo directo al estómago.

El aire se le escapó a Legión en un segundo.

Retrocedió tambaleándose, tratando de recuperar el aliento, pero Kofie no le dio tregua. El garrote pasó silbando en un barrido horizontal. Legión apenas logró agacharse, sintiendo el viento del impacto sobre su cabeza, pero no vio venir lo siguiente. Usando su peso, el guerrero lanzó una patada lateral que impactó de lleno en el escudo de Legión, mandándolo varios pies hacia atrás.

El agua amortiguó la caída, pero el castigo físico ya se notaba.

Legión se puso de pie con dificultad, sintiendo los brazos pesados. Intentó una finta, amagando un golpe arriba para atacar las piernas, pero Kofie leyó el movimiento a la perfección.

El guerrero descargó un golpe descendente que Legión tuvo que bloquear con la lanza en horizontal. La fuerza del impacto fue tal que lo obligó a hincar una rodilla en el fondo del río.

-¿Esto es todo lo que tienes? *se burló Kofie, presionando su arma hacia abajo.

Legión apretó los dientes, tratando de resistir, pero la diferencia de peso era demasiada. En un movimiento rápido, su contrincante soltó la presión para desequilibrarlo y lanzó un puñetazo directo al rostro.

El golpe entró limpio. El mundo de Legión dio un vuelco repentino; el sonido de los tambores se volvió un zumbido lejano y la vista se le nubló mientras caía de espaldas al agua con un golpe sordo.

Se quedó ahí un momento, aturdido, mientras el agua se filtraba por su bandana. Kofie se detuvo a unos metros, bajando el garrote y mirando hacia el trono con suficiencia, esperando a que el extranjero se rindiera.

El héroe se apoyó en una rodilla, sintiendo el peso del agua en su ropa y el ardor en cada músculo. Varios moretones empezaban a marcarse en su piel

Se levantó con lentitud, mientras Kofie se acercaba paso a paso, con una calma que demostraba lo poco que le preocupaba su oponente.

-¿Sabes? Esto me trae varios recuerdos *dijo Legión, limpiándose un rastro de sangre de la comisura de los labios* Solía marearme mucho, ¿sabes?

Se quedó en silencio un momento, cerrando los ojos. Un leve pitido agudo resonaba en sus oídos, un sonido que conocía demasiado bien. Soltó una risa corta, casi nostálgica.

-Incluso este pitido me resulta familiar *murmuró, recuperando la verticalidad aunque sus piernas temblaran un poco.

Kofie se detuvo a pocos metros y lo miró con una mezcla de fastidio y desprecio.

-No sé de qué hablas, ni tampoco me importa *respondió el guerrero, apretando el agarre de su garrote* Este combate es una vergüenza, incluso para mí. Se supone que dos grandes guerreros luchan en una batalla feroz, demostrando sus habilidades ante los ojos de todos.

Dio un paso más, salpicando agua con desdén.

-Pero ahora mismo, solo me siento como un bravucón golpeando a un niño débil. Ríndete y ahórranos esta escena a ambos. Para mí también es una humillación, no puedo hacer gala de ninguna de las habilidades que entrené por tantos años contra alguien como tú.

Legión inclinó la cabeza con cansancio, soltando un suspiro pesado mientras sentía el sabor metálico de la sangre en la boca.

-A la mierda *murmuró para sí mismo* Si el Capitán pudo cuando era un escuálido, ¿por qué yo no?

De repente, soltó la lanza, dejándola caer al agua con un chapoteo sordo. Se acomodó el escudo en el brazo, levantó la guardia y miró a Kofie a los ojos.

-Puedo hacer esto todo el día *sentenció con una chispa de terquedad.

Kofie soltó una carcajada cargada de desprecio y arrojó su garrote a un lado, prefiriendo usar sus propias manos.

-No creo que aguantes ni veinte segundos más *respondió, lanzándose al ataque.

Lo que siguió fue una paliza brutal.

Kofie atacaba con ferocidad, lanzando puñetazos que resonaban en toda la arena. Legión intentaba cubrirse con el escudo, pero la fuerza de los impactos lo hacía tambalearse constantemente.

En un movimiento rápido, el wakandiano logró enganchar el borde del escudo con una mano y, mientras le propinaba una patada en el pecho, se lo arrancó del brazo con violencia.

Kofie arrojó el escudo lejos, dejándolo caer en la parte profunda del río, y continuó el castigo.

Fueron patadas, rodillazos y codazos que impactaban en el cuerpo de Legión sin darle un respiro. El joven lograba conectar algún golpe de vez en cuando, pero Kofie ni siquiera parpadeaba, era como golpear una pared de piedra.

En un intento desesperado, Legión trató de sujetar el brazo del gigante para buscar una llave y derribarlo, pero Kofie lo levantó en el aire y lo estrelló contra el suelo del río. Legión soltó un gruñido de dolor mientras el impacto le sacaba el aire de nuevo.

El guerrero lo tomó con fuerza de la remera y lo levantó del agua, pero la tela, desgastada por el combate, no soportó el peso y se rompió por completo.

Legión cayó de espaldas al lecho del río, con el torso desnudo, mientras el agua corriente lavaba rápidamente la sangre que brotaba de sus heridas.

===

Desde la plataforma, el silencio era absoluto. El contraste entre la piel llena de cicatrices de Legión y la pintura impecable de Kofie era evidente bajo el sol de Wakanda

Desde la plataforma del consejo, las risas y los comentarios despectivos no se hicieron esperar. Varios de los ancianos intercambiaban miradas de burla, señalando hacia el río con desprecio.

-Esto, como anticipamos, terminó siendo una pérdida de tiempo *comentó uno de ellos, soltando una carcajada* Si "esto" es lo que los extranjeros consideran un "superhéroe", cualquiera de nuestros guerreros sería un semidiós para ellos.

Los demás asintieron entre risas, haciendo chistes sobre la fragilidad del joven que yacía en el agua. 

La reina Ramonda, sin embargo, no compartía la diversión. Observaba con una mezcla de lástima y preocupación el torso de Legión, donde las viejas cicatrices ahora se mezclaban con los moretones frescos y la sangre que el río se llevaba lentamente.

Se inclinó hacia su esposo, hablando en voz baja para que solo él la escuchara.

-¿No sería prudente terminar el combate ya? *preguntó con pesar* Es evidente que no está a la altura. No es digno de este honor, pero tampoco merece esta paliza. Es solo un joven que quiso morder más de lo que podía masticar.

Ramonda suspiró, viendo cómo Legión intentaba apoyar las palmas en el lecho del río para impulsarse.

-Tal vez nos equivocamos *continuó ella* Lo sobreestimamos por lo que hace con sus transformaciones y por el respaldo de T'Challa, pero aquí es solo un niño superado.

El rey T'Chaka no apartó la vista de la arena. Su expresión era de piedra, analizando cada movimiento en el agua.

-No *respondió con firmeza.

-T'Chaka, esto ya no es un combate *insistió la reina, tratando de apelar a su sentido de justicia.

Pero el rey negó con la cabeza, manteniendo la autoridad en su voz.

-Legión aún no se ha rendido. Nadie tiene el derecho de terminar este enfrentamiento, excepto Kofie derrotándolo por completo o el propio muchacho aceptando su derrota. Hacerlo de otra forma sería faltarle al respeto a lo que este ritual significa y a los guerreros que están ahí abajo.

Ramonda retrocedió y se apoyó de nuevo en su trono. No estaba contenta con la respuesta y el pesar se reflejaba en su rostro, pero comprendía las palabras de su esposo. Por más que le doliera ver la escena, interrumpir el duelo bajo esas reglas sería una ofensa mayor para ambos combatientes.

===

Shuri ya no se divertía desde hacía rato. Sabía que Legión tenía pocas probabilidades de ganar, pero esperaba ver un buen combate, no la paliza unilateral que presenciaba ahora. Las demostraciones de brutalidad gratuita nunca habían sido de su agrado

Se inclinó hacia su hermano, quien, al igual que su padre, no apartaba la vista de los dos jóvenes en el río.

-T'Challa *le susurró .

Él la miró apenas de reojo, manteniendo la seriedad.

-¿No puedes hacer algo? *insistió ella en voz baja.

T'Challa negó levemente, con un gesto firme.

-Hacerlo sería una ofensa grave tanto para los presentes como para nuestros antepasados. Debemos honrar las costumbres y el honor en este duelo.

-Nadie mejor que tú entiende que esto ya no es un combate *replicó Shuri, frustrada por la rigidez del protocolo.

-Eso no lo decidimos nosotros *mencionó T'Challa* Si siguen ahí, es porque Legión quiere. En cualquier momento puede simplemente rendirse, pero aún no lo ha hecho.

Shuri miró hacia la arena, donde Legión intentaba reincorporarse una vez más, y luego volvió a su hermano.

-¿Y por qué Kofie no lo ha terminado de una vez?

T'Challa hizo una ligera mueca, reflejando una verdad incómoda.

-Toda la Tribu de la Frontera tiene un rechazo especial hacia cualquier extranjero. De todas las tribus, ellos son quienes más deben lidiar con el exterior. Kofie no es diferente. Supongo que se está desahogando y, al mismo tiempo, demostrando a todos lo que el resto del mundo tiene para ofrecer.

Shuri bufó, molesta por la actitud del guerrero, pero volvió a mirar el combate. No estaba nada conforme con el rumbo que tomaban las cosas, sintiendo que la tradición se estaba convirtiendo en una excusa para la crueldad.

Abajo, en el agua, Legión terminó de ponerse de pie. El frío del río contra su torso desnudo parecía despertarlo, mientras Kofie lo esperaba con los puños cerrados, listo para reanudar el castigo ante la mirada atenta de los presentes

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POV LEGION

Siento el cuerpo pesado, como si fuera de plomo. Si todavía no pierdo el conocimiento es solo por el agua helada del río que me golpea la cara cada vez que caigo... Qué ingeniosos son, ahora entiendo por qué pelear aquí, el frío te obliga a despertar a la fuerza.

Un golpe seco en la mejilla me corta los pensamientos y me hace perder el equilibrio otra vez.

 

«Tal vez ya debería rendirme»

Una patada en el costado me saca el poco aire que me queda.

«Por un momento creí que encontraría la forma, algún truco o algo para ganar... pero no»

Un codazo me da de lleno en el hombro

«Olvidé lo débil que soy en mi forma humana. Solo porque logré tanto transformado, creí que yo también sería fuerte. Qué idiota»

Recibo un cabezazo que me hace ver estrellas

«No soy como mis otras formas»

Un rodillazo me golpea el estómago.

«No soy fuerte»

 

Otro golpe

«No soy veloz»

Una patada

«Ni siquiera soy inteligente»

Un impacto directo en el pecho me manda de espaldas al agua.

«No tengo ninguna habilidad especial. No soy más que un simple y débil humano que no es capaz de nada por sí mismo»

Siento unas manos cerrarse en mi cuello. Kofie me levanta y, a través de mi visión borrosa, veo que sonríe.

-Inútil... *dice, mientras me suelta la primera bofetada*

Pum-pum... pum-pum...

-Una vergüenza... *otra bofetada. El sonido de mi corazón empieza a retumbar en mis oídos, lento y pesado.

-Débil... *golpe tras golpe.

Mantengo los ojos abiertos, fijos en su cara, pero la silueta de Kofie empieza a deformarse. Su voz, antes gruesa, se vuelve más aguda poco a poco.

Pum-pum... pum-pum...

-Incompetente... 

Su voz ya no suena igual.

Los rasgos de Kofie se borran y dan paso a una apariencia que reconozco...demasiado bien. 

-Inepto... *otra bofetada más. Ya no escucho los insultos de un guerrero, escucho esa voz...la de ella.

El odio me empieza a hervir en la sangre, subiendo desde el estómago hasta el centro de mi pecho.

Pum-pum, pum-pum, pum-pum...

Mi corazón late frenético, como un tambor desbocado que silencia todo lo demás.

El entumecimiento desaparece, reemplazado por un calor que me recorre cada nervio.

Mi cuerpo, que hace un segundo no se podía sostener, se siente renovado, tanto que no puedo evitar temblar

Aprieto los puños con tanta fuerza que siento mis propias uñas clavarse en las palmas. Noto cómo la sangre brota y se mezcla con el agua que me corre por los brazos

-No otra vez...esta vez...sera diferente...esta vez...no dejare que me golpees

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Kofie seguía lanzando bofetadas y burlas, disfrutando del espectáculo mientras los consejeros brindaban al fondo, celebrando la superioridad de su guerrero.

La reina miró a su esposo con insistencia hasta que el rey, tras unos segundos de silencio, cerró los ojos y se puso de pie.

Avanzó hacia el borde de la plataforma y comenzó a levantar los brazos para dar por terminado el encuentro.

Pero justo en ese instante, el ritmo del combate cambió de forma violenta.

Legión, que parecía totalmente sometido, estiró los brazos y sujetó la cabeza de Kofie con fuerza, aferrándose a sus orejas.

Antes de que el gigante pudiera reaccionar, Legión lanzó su cabeza hacia adelante, impactando de lleno contra el rostro de su oponente.

Kofie solo alcanzó a soltar un "qué" lleno de confusión antes de recibir un segundo cabezazo, y luego otro, y uno más.

El rostro del guerrero comenzó a cubrirse de rojo.

De su nariz, ahora rota, brotaba un río de sangre que se mezclaba con el agua del río.

El wakandiano intentó zafarse, pero cada vez que forcejeaba, Legión apretaba las orejas con más saña, usando el agarre para ganar impulso y golpear con más potencia.

Kofie maldijo entre dientes y logró frenar el siguiente impacto con las manos.

Tomó a Legión del cabello para levantarle el rostro y tenerlo frente a frente. Con un grito, le devolvió el golpe con un cabezazo brutal. Se escuchó un crujido seco que resonó en toda la arena. Kofie sonrió, creyendo que eso sería el fin, pero cuando intentó retroceder, sintió un dolor agudo.

Legión le había clavado los dientes en el cuero cabelludo mientras volvía a tirar de sus orejas para no soltarlo.

Gritando de fastidio y dolor, Kofie usó toda su fuerza física para separar las manos de Legión de sus oidos.

Logró liberarse y, tomándolo del torso, lo arrojó con violencia a unos metros de distancia.

El heroe cayó pesadamente al río, rodando una vez sobre el lecho de piedra.

Kofie jadeaba, llevándose las manos a la nariz para acomodársela con un movimiento rápido y tosco.Para sorpresa de todos los presentes, Legión se puso de pie casi de inmediato.

Los moretones y las cicatrices que cubrían su cuerpo parecían haber dejado de dolerle. Con un gesto seco, se acomodó su propia nariz rota de un solo movimiento de la mano.

Bajó ligeramente el cuerpo, adoptando una postura de ataque mucho más agresiva, y clavó la mirada en Kofie.

-Esta vez... no seré yo el golpeado.

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WUEEEENAAAS, COMO ANDAN CHAVIZA? ESPERO QUE BIEN, COMO LES PROMETI, LES TRAJE EL PROXIMO CAPITULO LO ANTES POSIBLE, INCLUSO LO EXTENDI MAS DE LA CUENTA COMO COMPENSACION

PARECE QUE CONTRARIO A LOS PLANES DEL PROTA, ESTA VEZ NO LOGRARIA ENCONTRAR ALGUNA FORMA DE LIDIAR CON SU CONTRINCANTE, ESTA VEZ NO HABIA TRANSFORMACION, NO HABIA JUGUETES, NO HABIA AYUDA, CONFIADO EN QUE PODRIA HACERLO, AVANZO CON CONFIANZA...Y SE CHOCO CONTRA UNA PARED QUE NO PODIA SUPERAR

AUN QUE PARECE QUE...ALGO MAS ESTA PASANDO...NO? QUE COSAS, QUE MISTERIO

LAMENTABLEMENTE PARA USTEDES, VEREMOS COMO SE DESENVUELVE ESTA SITUACION EN EL PROXIMO CAPITULO

UNA COSA MAS, LA VERDAD QUE PATRON ES UN QUILOMBO, SE QUE MUCHOS NO SON DE ARGENTINA, Y PONER CAFECITO PARECE SER UNA PAJA PARA QUIENES NO SON DE ARGENTINA, ASI QUE BUENO, VERE QUE DEMONIOS PUEDO HACER PARA TENER EL PATREON...TENGO LA CONTADORA, PERO PARECE QUE SABE MENOS QUE YO PARA AYUDARME CON ESTO

COMO SIEMPRE, MUCHAS GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOS Y APOYO

NOS VEMOS EN EL PROXIMO CAPITULO, BESITOS EN LA COLACHA😘

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