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Chapter 8 - cap 8: Malditas cucarachas

Cap 8

 "Malditas cucarachas"

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Todos estaban en silencio viendo todos los carteles de búsqueda en la mesa del comedor.

La tensión y presión entre todos era palpable y pesada, menos para alguien que estaba enojado.

Huntleo: ¡Esos malditos escribieron mal mi nombre! —se quejó molesto.

Edgar: yo no le veo ningún problema —diría con una sonrisa burlona.

Una vena palpitante se marcó en la frente del espadachín del enojo viendo que habían puesto una m en lugar de una n en su nombre haciendo que su nombre suene como hume cuando se pronuncia rápido (hume se puede traducir como humo).

Aries: chicos concentrados —pidió Aries con una gota de sudor antes de ponerse serio —. Esto es muy serio, ahora somos criminales buscados con recompensas sobre nuestra cabeza.

Omar: ¿Qué haremos su majestad? —pregunto preocupado.

Aries se pondría la mano en la barbilla pensando en la siguiente acción a tomar, pero los quejidos de alguien no se lo permitieron muy bien.

Kyo: ¡Por qué me tuvieron que secuestrar ustedes! —grito histérica mientras se agarraba y estiraba el pelo —. ¡No solo ahora soy una enemiga del gobierno, si no que ahora estamos siendo buscados mundialmente y como yo estoy con ustedes me arrastran como un sucio pirata!. ¡Hay muchas cosas que aún no he hecho y voy a morir joven sin poder hacerlo cuando me pudra en la cárcel por su culpa!. ¡No podré tener novio, una familia, hijos, tal vez un gato!.

Todos en la sala la veían con sudor estando en blanco mientras escuchaban las estupideces que estaba diciendo.

Rougue y Ginny se pondrían detrás de la chica de pelo verde con un gran enojo asustando a todos los hombres presentes.

Ambas: ¡Cállate!.

Gritaron a la vez mientras le pegaban un golpe en la cabeza a la chica que ahora tenía un enorme chichón rojo brillante humeante.

Kyo: ¡Porque me pegan! —se quejó con lágrimas en los ojos.

Rougue: ¡Ya estas grande como para comportarse como una niña! —le recrimina enojada.

Ginny: ¡Gritas mucho idiota! —le gritó molesta.

Los hombres estaban sudando viendo toda la escena, Edgar se acercó un poco a Kuma que era el único con una sonrisa, aunque aun así estaba nervioso.

Edgar: ¿Te gustan las chicas rudas? —pregunto con burla por lo bajo viendo a la chica de pelo rosa.

Kuma: je, se podría decir.

Aries ya cansado de todo el alboroto decidió intervenir para hablar en voz alta.

Aries: ¡Ya cállense!.

Todos quedaron en silencio viendo a Aries que estaba de brazos cruzados.

Aries: por ahora nos mantendremos al cubierto escondiendonos, nuestro principal objetivo es el proteger a Rougue mientras nos dirigimos a nuestro siguiente objetivo.

Todos quedaron en silencio aceptando el plan, aunque alguien hizo la pregunta que todos tenían.

Joseph: ¿Cuál es nuestro objetivo? —pregunto.

Aries: Ohara, debo de revisar algunas cosas en esa isla y luego de esto explicaré lo que sigue.

Todos asintieron aceptando el plan, pero Noe levantó la mano dando a entender que quería preguntar algo.

Aries: ¿Si? —preguntó con una ceja levantada.

Noe: ahora somos criminales, no podemos entregar recompensas, ¿Que hacemos con mano de martillo? —pregunto inexpresivo.

Aries: dale la opción de transformarse en Quincy y si se niega lo lanzamos al mar —diría sin preocupaciones.

Rougue: ¿No tienes preocupación de que use sus poderes para atacarnos? —preguntó con una ceja levantada.

Aries: para nada. Noe puede manipular a cualquiera con sus hilos incluso después de años, cualquier cosa que intente y nuestros médico lo hará sufrir —explico con tranquilidad.

Kuma se pondría algo alarmado y desconfiado al escuchar eso, pero se mantuvo en silencio y al margen.

Aries: ya que no hay más preguntas, iniciaremos el viaje hacía la isla más cercana, buscaremos recursos y luego seguiremos hacía Ohara, ya todos se pueden ir, excepto Kyo.

Con eso dicho todos se separaron para seguir cada uno con lo que tenía que hacer, dejando a la chica nerviosa de pelo verde sola con Aries que se veía tranquilo.

Aries: si te quieres quedar en el barco, disfruta de la comida y una cama, deberás de transformarte en una Quincy obligatoriamente —diría sacando una cruz de su bolsillo.

Kyo veía el objeto en la mano de Aries algo nerviosa ya que sabía que si se negaba podrían tirarla del barco como le sucedería al pirata que tenían preso, pero tampoco es como que pudiera salirse de esto, los periódicos la ponían a ella como un miembro de la tripulación que incluso sin una recompensa sería capturada.

Kyo: ¿Me enseñarán a usar mis poderes? —pregunto algo apenada.

Aries: por supuesto, los Quincy no cuidamos entre nosotros —diría amablemente.

La chica suspiro para tomar la cruz y enseguida las marcas azules aparecieron en su cuerpo y luego desaparecieron.

Kyo: ¡Me siento muy fuerte! —comentó emocionada viendo sus manos sorprendidas.

Aries: me da gusto saber que te gustó, ahora ve a pedirle a alguien que te enseñe como usar tus habilidades.

Kyo: ¡Si! —diría emocionada.

La chica salió corriendo de la sala dejando solo a Aries que recostó su cabeza en la mesa cambiando su expresión tranquila a una de cansancio.

Aries: (mi plan de quedarme en el anonimato se fue al caño) —pensó agotado —. (debí esperar que me estaban vigilando, debieron haber comenzado a hacerlo cuando me contacté con él en su barco, la era de la piratería acaba de comenzar, con la muerte de Roger hace unos días, eso quiere decir que en dos años Ohara desaparecerá, debo de ofrecer mis poderes Quincy en ese tiempo en esa isla. no creo poder llegar a hacer un ejército lo suficientemente fuerte como para poder proteger la isla a tiempo).

Mientras Aries pensaba en las cosas que haría a partir de ahora, alguien había entrado y se sentó frente a él haciendo que salga de sus pensamientos.

Aries: ¿Pasa algo Kuma? —pregunto adquiriendo su actitud pacífica y amable de antes.

El enorme hombre se veía algo incómodo viendo sus propios guantes antes de decidir responder.

Kuma: ¿Sabes si Joyboy realmente existió? —pregunto apenado, tal vez él sabía si él existía al saber de la historia de hace tanto tiempo.

Aries: si, por supuesto —diría inexpresivo y como si fuera lo más normal del mundo congelando al gran hombre de la sorpresa —. Si no estoy mal, él regresará en 19 años o algo así, ¿Porque estás llorando?.

Kuma: ¡Cómo puedes decirlo tan calmado! —preguntó con lágrimas de emoción por saber que la historia era cierta.

Aries: Meh —diría levantando levemente los hombros dando entender que no le importaba —para cuándo él aparezca los Quincy tendremos control del mundo.

Kuma quedó en silencio al escuchar eso, pero decidió no decir nada mientras salía de nuevo, estaba sospechando que Aries quería transformarse en el nuevo gobierno mundial, por ahora se quedaría callado viendo como se desarrolla todo y actuaría, siempre teniendo a Ginny en cuenta.

Hablando de ella en esos momentos.

Ginny: ¡Vuelve aquí miedosa! —rugió molesta.

Kyo: ¡Ahhh!

La chica de pelo verde tenía una espada de Reiatsu y corrió aterrada de una Ginny que al igual que ella tenía su propia espada.

Kyo le preguntó a los demás para entrenar, pero todos le dijeron que lo haga con la mujer de pelo rosa, más que nada porque a la mayoría no le agradaba la chica cobarde o tenían algo que hacer que se lo impedía.

Su carrera en el barco se detuvo cuando Ginny se interpuso con velocidad en su camino y levantó su espada con dos manos y dió un corte descendente, Kyo usó su espada para detener el golpe, pero fue tal la fuerza que la mandó a volar hacía el suelo.

Kyo: uuggg —se quejó adolorida, su espada descansaba en su pecho.

Ginny: ¡Escucha! —gritó con autoridad haciendo que la chica en el suelo se estremeciera de miedo —. ¡Tuviste dos opciones en ese momento y no tomaste ningúna, pudiste usar el blut defensivo para que mi golpe no te haga nada o el ofensivo para igualar mi fuerza y no hiciste ninguno!

Kyo: ¡Lo lamento mucho! —se disculpó asustada mientras bajaba un poco la cabeza —. Es que me puse muy nerviosa y no sabía qué hacer.

Ginny: ¡Presta atención, en una pelea real ya estarías muerta! —le recrimina con los ojos cerrados.

Kyo: lo entiendo —diría apenda.

Ginny la vería unos segundos antes de suspirar y aflojar un poco su ceño.

Ginny: ahora levántate y continuemos, sere más lenta para que no tengas que preocuparte.

Kyo: Muchas gracias.

El agradecimiento de Kyo vino con una ligera sonrisa que se cambió de inmediato a una cara de miedo cuando por instinto detuvo el ataque de Ginny.

Kuma había visto y escuchado todo y sonrió un poco, notaba fácilmente que a Ginny le encantaron sus nuevas habilidades.

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En la parte baja del barco, en la sala médica, un hombre se encontraba recostado con la mirada pérdida en una jaula viendo a la nada.

Noe: veo que estás despierto —comentó aburrido.

El hombre giró un poco su cabeza viendo a Noe llegar con una mirada de indiferencia muy grande que lo enojó mucho, no tenía ni piernas ni brazos por su culpa, ya no tenía razones para vivir.

Kusta: púdrete —diría furioso.

Noe: hay una forma de que salgas de esta jaula con tus piernas y brazo de nuevo — diría mientras se rascaba la cabeza.

Los ojos del pirata se abrieron al escuchar eso, pero enseguida lo perdió.

Kusta: ¿Qué es lo que quieres? —pregunto apaciguando todo lo posible su furia.

Noe: de ahora en adelante serás mi sirvienta y me obedecerás, si te niegas serás lanzado por la borda —diría abriendo la jaula y entrando en ella quedándose frente a frente.

Ambos quedaron en silencio, viéndose uno con indiferencia y otro con irá comprimida.

Kusta: acepto —diría asqueado.

Noe: bien dicho.

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Días de viaje después, la incorporación de las nuevas personas fue bastante buena, aunque tuvieron que dividir el barco en mujeres y hombres.

Era de noche y Edgar estaba en vigilancia en esos momentos asegurándose de que no hubiera ataques nocturnos.

Edgar: ¿Umm? —murmuró con curiosidad al notar algo.

En medio del mar, una tabla de madera flotaba a la deriva con una sobra arriba y gracias a su instinto Edgar se percató de inmediato que era peligroso por lo que sacó su lanza de inmediato mientras se acercaba lentamente al borde del barco.

Edgar: no es necesario que te escondas —dijo en voz alta a la manta negra en la tabla.

El silencio se acentuó en la oscura noche con Edgar apretando su arma expectante de su enemigo.

La manta empezó a moverse poco a poco haciendo que Edgar entrecierre sus ojos detrás de sus lentes.

De un segundo a otro una figura oscura salió disparado de la madera generando grandes olas que se llevaron la tabla solitaria.

Frente a Edgar se encontraba un hombre cucaracha de unos 3 metros horrible de piel roja, en su cara había 6 bigotes, dos en su frente, otros dos en su mejilla y por último dos en su barbilla. Tenía múltiples ojos, cuatro brazos humanoides que era lo único que se podía ver además su cara ya que una capa negra cubría todo su cuerpo pero aun así se notaba que era muy fuerte.

Cucaracha: ¡Qué suerte la mía!

Fue el grito emocionado del hombre insecto cuando lanzó dos de sus puños a la cara de Edgar que de inmediato activó el blut defensivo que logró hacer que el daño recibido sea nulo, pero aun así se deslizó por el suelo hasta quedar en medio del barco.

El hombre cucaracha vería el puño con el que lo golpeó y pondría una cara molesta.

Cucaracha: ¡Oye!, ¿tu piel es de acero o qué? —se quejó molestó.

Edgar giro con habilidad su lanza apuntando al horrible monstruo frente a él.

Edgar: las plagas no están permitidas en el barco —diría serio.

El hombre cucaracha se sorprendió al escuchar eso, pero sonrió dándole un aspecto grotesco a su cara de insecto.

Cucaracha: ¡Veamos si dices eso cuando esté probando el hierro en tu sangre! —rugió con locura.

El hombre se tiraría al suelo quedando en una posición cuadrúpeda. La habilidad de Edgar se activó de inmediato haciéndolo saltar de inmediato hacía la izquierda cuando el hombre cucaracha salió disparado como un misil a toda velocidad hacia el.

Con el salto de Edgar fuera de su camino la cucaracha pasó de largo yendo de frente hacía el mástil central dando un fuerte cabezazo que lo traspasó como si fuera papel causando que cayera y no quedó ahí cuando fue directo al borde contrario del barco y lo atravesó yendo directamente al mar.

Edgar con los ojos de par en par abiertos viendo el mástil caer rápido salto y uso el paso de dios para tomar el mástil y acomodarlo en su lugar con todas sus fuerzas, usando su lanza como un clavo conecto el mástil con el barco de una manera temporal y evitar que se cause una catástrofe.

Edgar: (ese tipo era un usuario de fruta seguramente, si se lanzó al mar entonces se mató solo) —pensó con sudor en la frente y algo más calmado.

Aries: ¡Qué está pasando! —grito saliendo de dentro del barco.

Obviamente todo el escándalo levantó a todos que salieron fuera viendo todo el panorama.

Edgar suspiro estando a punto de responder, cuando su letra se activó avisando del peligro.

Edgar: ¡Un enemigo!

Fueron sus palabras cuando el sonido de un zumbido se escuchó en todo el barco con el de las olas golpeando.

Del costado por donde se había caído la cucaracha volvió con dos alas de insecto en su espalda mostrando su cuerpo parecido a un humano bicho.

Kurourushi: ¡Qué bien, más carne para comer! —celebró con emoción la cucaracha.

Aries: ¡Kurourushi! —grito reconociendo de inmediato la maldición.

Huntleo: ¡Yo me encargo!

El espadachín salió disparado hacía el insecto en el aire que al verlo acercarse sacó su propia arma de su espalda, un cuchillo de carnicero cuadrado grande con mango negro que parece estar hecho de tela.

Huntleo rápido golpeó su espada con el cuchillo haciendo que se escuché el sonido de metal contra metal mientras ambos parecían estar en igualdad de condiciones.

Mientras eso pasaba en el aire, Rougue fue llevada adentro para mantenerla segura, mientras la mayoría se quedaban fuera para ver cómo se desarrolla todo

Aries entrecerró los ojos viendo como el combate entre huntleo y Kurourushi se llevaba al suelo en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo donde se denotaba la fuerza superior del Quincy.

Aries: (no, no es Kurourushi de jujutsu, es el usuario de la fruta del diablo de la cucaracha) —reconoció mientras creaba su espada —. Maten al insecto.

Los demás asintieron al escuchar eso sacaron sus armas y se lanzaron a la vez.

Huntleo lanzó un corte que fue detenido por el cuchillo de la cucaracha, que aprovechando sus brazos extra lanzó un golpe doble al hombro y cintura del espadachín enviándolo a volar contra el barco dejándolo incrustado en la madera de las escaleras.

Pero rápidamente saltó hacía atrás cuando un martillo gigante casi lo aplasta por parte de Joseph.

Kurourushi sonrió confiado apunto de atacar de frente contra el, pero detrás de él estaba un Rotato que le dió una fuerte patada en la cintura que lo haría arrastrar por toda la madera.

Kurourushi: grrr, son más fuertes de lo que pensé —murmuró intentando levantarse.

Edgar: ¡Largo de aquí!

Fue lo que gritó cuando le dió una patada en toda la barbilla que lo mandó a volar fuera del barco dejándolo inconsciente unos segundos. Rápidamente lo recobró abriendo sus alas y deteniendo su vuelo quedando bastante lejos del barco.

Kurourushi: (¡Que fuerte!) —pensó emocionado a punto de volar directo al barco.

El sonido de dos disparos se escuchó y de repente dos agujeros perfectamente circulares aparecieron en sus alas de un momento a otro.

Kurourushi: ¿Eh?.

Fue lo último que se escuchó del hombre cucaracha cuando una tercera bala golpeó su cabeza acabando con su vida y empezó a caer al mar.

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Fin del capítulo

Historia de Kurourushi (no es su nombre real): cuando era muy joven, Kurourushi era una persona muy normal y tranquila, hasta que un día se comió por accidente la mushi mushi no mi: modelo cucaracha. luego de eso empezó a usar sus poderes por idioteces y se volvió tan bueno con su fruta que alcanzó un despertar incompleto que lo volvió loco y nunca pudo volver a ser humano, desde entonces se ha metido en barcos atacadon a los tripulantes para comerse a las personas vivas disfrutando de la sangre de estos, en su último ataque el barco explotó dejándolo en una madera flotante en medio de la nada.

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