En una base de refugio en Shockling, Leslie entró rápidamente con el comandante, murmurando:
—Estos son tremendos…
Tatum caminó hacia ellos, diciendo:
—Ah, llegaron. ¿Cómo están?
—¡¿Qué crees?! ¡No estamos bien para nada! —gritó Leslie en respuesta.
Tatum asintió un poco y tomó un sorbo de vino, diciendo:
—Te entiendo. El peligro de esos misiles fue muy grande. Con suerte, pude recuperar a todos los soldados que habían caído tras las explosiones.
Charles reapareció ante Tatum, diciendo:
—Señor presidente, algunas anomalías comenzaron a mostrarse en las ciudades. Asumo que pueden ser los refuerzos.
—Bien, Charles. Asegúrate de eliminarlos si puedes.
Charles desapareció, dejando a los tres solos.
Mientras tanto, Zayden (Nemzon) caminó por la ciudad. De repente, vio unos robots con armas letales.
Zayden (Nemzon) analizó a los robots y comentó:
—Interesante. En una generación tan estúpida, construyeron hombres de metal.
Zayden (Nemzon) corrió rápidamente hacia los robots y los terminó con facilidad usando su mano derecha, arrancando sus cabezas.
Los robots cayeron al piso sin funcionar. Zayden (Nemzon) dejó las cabezas en el piso y comentó:
—Máquinas vulnerables. No lo veo tan especial.
Zayden (Nemzon) salió corriendo.
Yuko los observó y dijo:
—Interesante. Sus estadísticas… se han mezclado con las del chico…
Yuko buscó su papel y murmuró:
—Fuerza Física: Ċ
—Velocidad: Z+
—Durabilidad: Ċ
Mientras tanto, en Washington…
Jones caminó en el cuarto del almacén, explicando por llamada:
—Aparentemente subestimé a esos animales con poderes. No puedo seguir peleando con una armadura así. Un idiota rompió una de las funciones más importantes de mi armadura y ahora tengo que pedirle a China que me dé una armadura más avanzada que la que tenemos ahora.
Jones sacó cada pistola mientras el del teléfono respondió:
—Bueno… bueno, señor Jones… he estado trabajando en eso hace mucho tiempo… es que no sabemos cuánto nos va a tardar si tu paciencia baja con el tiempo…
Supieron que Jones no pudo esperar más después de la batalla contra Venencio y las otras ciudades. Jones preguntó:
—¿Cómo funciona esa armadura?
El del teléfono respondió con tensión:
—Bue… Bueno… la armadura tiene más durabilidad que antes porque utilizamos una mezcla de metales para formar algo más fuerte… Añadimos nuevos colores y materiales para representar un arcángel como dijiste… el núcleo de tu armadura será más difícil de dañar porque ahora tiene resistencia a los impactos… Las funciones ahora se procesan digitalmente en lugar de estar expuestas, ya que cualquiera puede romper eso… el sistema ahora responde a comandos más rápido y la regeneración de tu armadura es automática en lugar de hacerlo manualmente por comando… ¿está bien para ti?
Jones guardó la pistola y comentó con una sonrisa:
—¿Ah? Al parecer trabajaste mucho en eso… pero una duda: ¿acaso tiene lo de los misiles?
El del teléfono dijo:
—Sí, aún tenemos eso incluido…
Jones, satisfecho por el trabajo de sus esclavos, dijo:
—Buen trabajo. Me aseguraré de recogerla cuando llegue a China.
Jones terminó la llamada, mirando el mapa de Elemenyin. Jones declaró con confianza:
—Elemenyin, caerás muy pronto…
Mientras tanto… en la montaña…
Muchos granjeros se juntaron para ir al templo con ofrendas y mensajes. Una granjera preguntó al granjero:
—¿Crees que el niño del absolutismo responda a nuestros deseos? Esta guerra necesita terminar antes de que ellos preparen otra oleada de misiles.
—Para eso estamos aquí, ¿no?
—Es que el peligro viene de ese sujeto que asesinó a un granjero anciano hace mucho tiempo.
El granjero puso los ojos en blanco y respondió:
—No te preocupes. Somos un grupo, ¿recuerdas? De ninguna forma ese sujeto va a volver a asesinarnos si estamos juntos.
Otro granjero comentó:
—Estás subestimando lo imposible.
Los granjeros entraron al templo. Cada paso producía un sonido de eco. Los dibujos en las paredes comenzaron a brillar hasta que los granjeros entraron en el centro.
Cada granjero puso sus siembras y ofrendas en los barriles. Uno de los granjeros caminó hacia adelante, sacó su collar y dijo:
—¡Niño del absolutismo! ¡Queremos saber tus respuestas ante esta situación! ¡Si tanto queremos defendernos como mortales finitos, tú tendrás la autoridad para no solo guiarnos, sino dictarnos lo que tenemos que hacer!
Una luz iluminó el centro, apareciendo una entidad sin cuerpo físico. Solo mostraba un orbe gigante con el símbolo del infinito.
Los granjeros observaron el orbe. El granjero mostró el collar y dijo:
—Fui yo quien te invoqué. ¡Necesito protección!
El orbe se acercó al granjero con el collar, diciendo con eco:
—Tu protección ya fue garantizada.
El granjero respondió:
—¡No es suficiente! ¡La mayoría de los misiles asesinaron a muchas personas!
El orbe flotó alrededor de la estatua, diciendo:
—Entonces debo garantizar la protección. Enviaré a un legado mío para manejar esto.
Mientras tanto, el escuadrón entró en un refugio en Waterion.
Sadie dejó a Edward en una cama de hospital mientras Flare se preocupaba un poco y decía:
—Ese idiota… ¿desde cuándo va a volver?
Iris caminó a su lado y dijo:
—Flare, debemos movernos…
Sadie miró a Iris y preguntó:
—¿A dónde, Iris? ¡Este imbécil del presidente estadounidense destruyó muchísimas cosas! ¡Es mejor quedarse aquí!
Witio se sentó en la silla, pensando en lo que Yerno estaría haciendo.
Mientras tanto, Yerno corrió por la ciudad destruida de Sucuba con Pelagia. Pelagia miró alrededor y comentó:
—Este lugar parece un desierto…
Unos robots aparecieron y corrieron hacia ellos a gran velocidad. Yerno rápidamente se alejó, diciendo:
—¡¿Robots?! ¡Tienen una velocidad equivalente a Z+!
Pelagia intentó correr, pero un robot le dio un fuerte golpe en la cara. Otro robot agarró su brazo para romperlo, pero Yerno interfirió rápidamente y le dio un fuerte golpe en la cabeza, enviándolo a chocar contra la pared. El otro robot pateó a Pelagia con gran fuerza, mandándola a volar, pero Yerno rápidamente la atrapó.
Los robots apuntaron sus palmas hacia Yerno y Pelagia, disparando láseres letales. Yerno esquivó cada uno, murmurando:
—¡¿Láseres hipersónicos?! ¡¿De dónde demonios sacan esos?!
Yerno se acercó rápidamente a ellos y les dio una doble patada a un robot, luego saltó por detrás en el mismo momento en que el otro robot iba a disparar, eliminándolo.
Yerno aguantó su caída y corrió hacia el robot restante para terminarlo de una vez con un fuerte golpe en el pecho, creando un hoyo.
Yerno suspiró un poco y comentó:
—Eso fue rápido… los robots no tuvieron chance contra nosotros.
Pelagia no dijo nada, pero después de algunos segundos dijo:
—¿Me puedes bajar ahora?
Yerno la bajó sin responder, diciendo:
—Bueno, ya manejamos los robots.
Los dos se fueron caminando mientras Zayden (Nemzon) los observaba. Zayden (Nemzon) comentó:
—Así que ese es el guardián del templo… debo hablar con él una vez que tenga todos los fragmentos negativos. Por ahora, estas tensiones seguirán volviéndose más oscuras para mí.
Zayden (Nemzon) miró hacia la montaña de color violeta, murmurando:
—Pero primero, buscaré personas con lealtad.
Zayden (Nemzon) salió corriendo hacia la montaña.
Mientras tanto, durante la noche…
Varios soldados estadounidenses caminaron con cuidado por el bosque rosado. Uno de los soldados murmuró por la radio:
—USS Richard White, ¿nos escuchan desde ahí?
El radio cobró vida y respondió:
—Sí, estamos analizando. Asegúrense de tener cuidado. No hagan mucho ruido.
Yanill los observó desde la oscuridad, preparando su habilidad.
Los soldados siguieron caminando por el bosque. Uno de ellos murmuró:
—¿Por qué estamos aquí otra vez?
—Porque necesitamos desconectar las comunicaciones militares de ellos.
Yanill capturó rápidamente a uno de los soldados. La mayoría reaccionó y apuntó sus armas hacia los árboles. Uno de ellos gritó con sorpresa:
—¡¿Qué fue eso?!
Yanill reapareció detrás de ellos y creó un vórtex de agua intenso, haciendo que los soldados empezaran a ahogarse por la profundidad del vórtex masivo. Una vez que los soldados cayeron muertos en el piso, Yanill observó la cabeza del soldado que había capturado durante el ataque y la dejó en el piso, murmurando:
—Me siento… diferente…
Dos robots aparecieron en el bosque y volaron hacia Yanill para darle un doble golpe que la mandó chocando contra muchos árboles. Cada árbol produjo un cortocircuito que interrumpió varios sectores de las ciudades. Yanill chocó contra una colina con un impacto tan fuerte que la colina se derrumbó.
Los robots caminaron lentamente hacia la colina. Yanill salió de entre los escombros y limpió la sangre de su labio, comentando:
—Dos robots… tienen mucha fuerza.
Los robots empezaron a moverse rápidamente hacia Yanill para darle algunos golpes. Yanill esquivó cada uno y empezó a contraatacar. Los robots le dieron un fuerte golpe en el estómago y el pecho, pero Yanill resistió el ataque y puso sus manos en el suelo, creando una fuerte onda de agua que empujó a los robots.
Yanill se concentró en la onda y gritó:
—¡Tornado de Agua!
Todo el agua se convirtió en un fuerte tornado que atrapó a los robots dentro. El tornado giró con tanta fuerza que los robots no pudieron escapar. Yanill saltó al cielo y alzó su puño, gritando:
—¡Puño Alta Presión!
Después de que el tornado desapareciera, los robots volaron rápidamente hacia Yanill sin darse cuenta de que ella ya estaba lista para eliminarlos. Yanill dio un fuerte golpe a los robots, destrozándolos en piezas. El impacto se extendió hacia algunas montañas que eventualmente se derrumbaron.
Yanill sopló el polvo de su puño, diciendo:
—Este poder… no es algo que yo haya visto antes… bien. Lo usaré por el bien de todos.
Yanill descendió al suelo y se fue caminando.
