Jones caminó por la oficina tecnológica en China, preguntando:
—¿Han terminado?
Las personas que estaban trabajando miraron a Jones y uno de ellos contestó:
—Sí, señor. Hemos terminado con la armadura, como querías.
Jones caminó hacia la armadura mientras los otros se alejaban para darle espacio. Jones inspeccionó la calidad y comentó:
—En perfecta condición, como me gusta. Una calidad así puede valer millones o hasta billones.
Jones tocó la armadura, haciendo que se fusionara con él. Un nuevo collar apareció en su cuello.
Jones observó su palma con la armadura puesta, diciendo:
—Interesante…
Jones flotó en el aire con la armadura, murmurando:
—Es más fácil de controlar.
Una de las personas, un chico, preguntó:
—Así que… ¿desde cuándo nos va a dar nuestra paga?
Jones pensó un momento y dijo:
—Buena pregunta. Lamentablemente, la paga se va a quedar pausada hasta la semana que vien—
Pero el chico lo interrumpió y gritó:
—¡Oye! ¡Nos prometiste que ibas a pagarnos por crear la armadura V30 junto con la V60! ¿No ves que la mayoría de los empleados murió de hambre?!
Jones le dio una mirada fija mientras los otros comenzaban a alejarse lentamente. Jones se rió un poco y comentó:
—Me gusta tu valentía, pero esa valentía pronto descansará una vez que yo termine contigo por estar cuestionándome.
El chico todavía lo observaba con enojo y sin miedo, gritando:
—¡¿Cuestionándote?! ¡Es solo una paga! ¡Usted tiene mucho mientras nosotros tenemos poco! ¿No entiendes que estamos SUFRIENDO?! ¡No queremos comer apenas para quedarnos vivos sufriendo por la guerra que TÚ comenzaste! ¡Te aseguro que con tus personas insatisfechas, van a querer atacarse uno al otro, o peor, juntarse con el enemigo para terminarte!
Jones disparó un misil hacia el chico, matándolo al instante. Muchas personas gritaron por la explosión. Unos empezaron a buscar un extintor de incendios. Jones dijo:
—Si tanto quieren desafiarme, es hora de que piensen dos veces antes de hacerlo.
Jones salió del lugar y se fue volando a altas velocidades, murmurando:
—Venencio, es hora de la revancha.
Mientras tanto, en Plantasio…
Natura salió del búnker completamente recuperada. Venencio voló hasta Plantasio para encontrarse con ella. Venencio caminó hacia Natura y dijo:
—Bienvenida de vuelta, Natura.
Natura caminó hacia las ruinas, diciendo con culpa:
—Están… destruidas…
Venencio suspiró y dijo:
—Lamentablemente, este ataque solo duró varios días. La mayoría de tus personas murieron mientras intentaban buscar comida.
Varios soldados estadounidenses entraron a Plantasio. Venencio los vio y caminó hacia ellos. Los soldados vieron a Venencio y dejaron sus armas en el piso con las manos arriba. Uno de ellos dijo:
—No estamos aquí para intentar matar a ustedes ni a las víctimas. Solo estamos aquí para buscar aliados.
Venencio levantó una ceja y preguntó:
—¿Ustedes? ¿Buscando aliados? ¿Para qué?
El soldado contestó:
—Porque pensamos que esta guerra es innecesaria. Ya Estados Unidos no nos importa. Así que estamos buscando refugio para poder proteger a las personas de alrededor.
Venencio los miraba con sospecha. Nunca había visto a alguien pensar de forma tan diferente a los otros soldados estadounidenses sobre la guerra. Su sospecha desapareció y dijo:
—Bien. Los dejaremos entrar en nuestro búnker, con una condición.
Venencio se acercó cara a cara con el soldado, murmurando con un tono siniestro:
—Ni piensen en traicionarnos.
El soldado asintió y dijo con un poco de miedo en el tono:
—No estamos pensando en eso, señor…
Natura caminó al lado de Venencio y dijo:
—Bien… Venencio, deja de hacer eso…
Venencio tomó distancia y dijo con seriedad:
—Bien. El búnker está al lado derecho.
Todos los soldados asintieron y se fueron caminando hacia donde Venencio indicó.
Solara y Hielon entraron en Plantasio. Venencio los vio y dijo:
—Solárium y Hielon. ¿Qué hacen aquí?
Solara miró a Venencio y dijo:
—¡Tatum nos envió aquí por mensaje!
Fueron interrumpidos por varios misiles que volaban hacia Venencio. Solara rápidamente los destruyó todos con su luz solar.
Varios robots se adentraron en Plantasio, acercándose a los cuatro. Solara levantó una ceja con confusión y preguntó:
—¿Qué son esos?
Hielon comentó con seriedad:
—Están hechos de tecnología y parecen resistentes.
Yerno corrió entonces por detrás de los robots y pateó a uno con mucha fuerza. Varios robots detectaron a Yerno y comenzaron a acercarse.
El robot que fue atacado se regeneró y miró a Yerno, pero Venencio reapareció y le dio un fuerte golpe en el pecho, haciendo un hoyo. Solara reconoció a Yerno y dijo:
—¿Ese no era el chico que peleó contra uno de los agentes?
Un robot le dio un fuerte golpe a Yerno y lo mandó al piso. El robot intentó apuntar su misil, pero Pelagia lo interrumpió lanzando bolas de veneno hacia su pecho, quemándolo por dentro. El robot cayó al piso sin funcionar.
Yerno rápidamente se levantó y reapareció al lado de Solara, tomándose un descanso. Solara miró a Yerno y dijo:
—¿Ah? Al parecer nos estás uniendo.
Pelagia reapareció al lado de Yerno. Los robots siguieron avanzando hacia el grupo. Venencio y los otros se prepararon, pero fueron interrumpidos por la llegada de Jones, que gritó:
—¡Pero qué sorpresa verte de vuelta, Venencio! Me alegra que todavía estés vivo y sano.
Venencio se molestó un poco al ver a Jones y comentó con burla:
—Qué, ¿no te cansas de seguirme por todos lados?
Jones sonrió con crueldad y dijo:
—Al menos todavía tienes esa actitud. Te borraré eso de la cara y sufrirás al ver mis mejoras.
Venencio miró a los otros y dijo:
—Encárguense de eliminar estos robots mientras yo peleo con el imbécil de Jones.
Los otros asintieron y se prepararon para enfrentarse a los robots. Jones se rió y murmuró:
—Esto va a ser fácil.
Luego los dos empezaron a pelearse. Natura disparó varias plantas en forma de látigo para atrapar a los robots. Luego utilizó las flores para lanzarlas alrededor de ellos, gritando:
—¡Pétalos Afilados!
Las flores explotaron en pétalos afilados, rompiendo a los robots.
Pelagia corrió hacia los robots disparando varias bolas de veneno. Los robots esquivaron cada una. Pelagia reapareció detrás de un robot e intentó golpearlo con el codo, pero el robot atrapó su codo y la lanzó contra la pared. Pelagia cayó sentada en el piso. El robot reapareció al frente de ella para darle un puñetazo, pero Yerno lo interrumpió chocando su puño contra el del robot. Pelagia rápidamente se levantó y dijo:
—¡Gracias, Yerno! ¡Te dejo esto por ahora!
Pelagia salió corriendo. Yerno sonrió y comentó:
—Ahora solo somos tú y yo.
Yerno rápidamente agarró su brazo y jaló con tanta fuerza que se lo arrancó. El robot siguió resistiendo y empezó a darle algunos golpes, pero no eran tan rápidos. Yerno esquivó cada uno con confianza y terminó rompiéndole la cabeza con el propio brazo mecánico. Yerno luego vio robots persiguiendo a Hielon y los lanzó hacia ellos, rompiéndolos a todos. Hielon miró a Yerno y dijo:
—Pero qué impacto…
Mientras tanto, Solara peleó contra tres robots intensamente, esquivando cada golpe. Los robots intentaron darle un fuerte golpe en la cara, pero Solara rápidamente los pateó y cargó su puño con energía solar, gritando:
—¡Golpe Supernova!
Dio un fuerte golpe en ambos robots, explotándolos con una intensidad que hizo temblar el país. Hielon utilizó su hielo para crear largos bloques afilados que los robots no pudieron esquivar. Un robot le dio un golpe brutal en la cabeza. El impacto fracturó su cráneo, aunque no gravemente gracias a las capas de hielo. Hielon chocó contra cemento destrozado, creando una gran nube de polvo. El robot caminó lentamente hacia los escombros, pero Yerno reapareció rápidamente al frente del robot y le dio una patada. Sin embargo, el robot atrapó su pierna con el brazo. Los ojos de Yerno se abrieron al ver que el robot había bloqueado su patada.
El robot intentó contraatacar, pero Yerno rápidamente se alejó, comentando:
—Así que tú eres diferente…
Yerno corrió rápidamente hacia el robot para comenzar una onda de golpes, pero el robot esquivó cada uno con facilidad y lo devolvió con un fuerte golpe en el estómago que dejó a Yerno sin aire. El robot lo lanzó al piso. Natura vio esto y gritó:
—¡Yerno!
Natura intentó atacar al robot, pero el robot rápidamente le dio una fuerte patada en la cara. Natura creó una pared de plantas para bloquearlo. El impacto de la patada cortó las plantas y empujó a Natura. El robot reapareció al frente de ella y le dio una fuerte patada en la cara, luego la mandó a chocar contra el piso con gran impacto. El robot alzó su mano para bloquear una onda de veneno. Pelagia reapareció al frente del robot y comenzó a darle una onda de golpes, pero el robot bloqueó cada uno con un solo dedo mientras sostenía a Natura. Pelagia se frustró y gritó:
—¡Suéltala! ¡Maldito robot!
El robot agarró su cuello y la lanzó al piso, creando otro impacto. Solara caminó hacia el robot, murmurando:
—Este es el último…
Luego abrió los ojos al ver que el robot sostenía a Pelagia y Natura sin mostrar daños recientes. Solara comentó con sorpresa y temor:
—Este robot debe ser diferente…
Observó la marca de plata y dijo:
—Ya veo… viene de "Verse". Una gran compañía… al parecer es la más fuerte.
El robot de Verse envió una señal de color rojo y dijo:
—Enviando más robots a esta ubicación.
Solara se preparó y miró al cielo, murmurando:
—¡Debo usar mi 50%!
Solara salió corriendo alejándose del robot rápidamente, pero el robot la siguió a gran velocidad. Yerno reapareció detrás del robot y le dio una fuerte patada en la espalda, empujándolo.
El robot se dio la vuelta y detectó a Yerno. Yerno sonrió con burla y comentó:
—¿Crees que fui derrotado? No tan fácil, idiota…
El robot intentó disparar misiles, pero Yerno se acercó en menos de un segundo con el puño cargado de energía azul y gritó:
—¡Golpe de Pulso!
Su puño conectó con el pecho del robot, explotándolo por el impacto. Todo el cuerpo del robot se desplazó en pedazos y petróleo.
Mientras tanto, Venencio peleaba con Jones intensamente. Jones se burlaba de él, diciendo:
—¿Ah? ¿Ahora te das cuenta de que tengo una mejora importante? Alégrate. Estás peleando contra un dios.
Venencio le dio un puñetazo en la cara, diciendo:
—Tú no eres un dios. Si tanto crees ser superior, tu cobardía de la otra vez fue una humillación.
Venencio luego agarró su cuello y lo lanzó al suelo. Apuntó su palma hacia Jones y disparó varios misiles de veneno, cada uno creando una explosión. Después de la explosión, Jones se levantó con una sonrisa llena de confianza, limpiando el veneno de su armadura. Los ojos de Venencio se abrieron al ver que seguía vivo.
Jones flotó en el aire con su armadura, poniéndose el dedo en la frente, y dijo:
—Ahora sabes por qué me considero un dios.
Jones luego disparó varios misiles en todas direcciones, explotándolos todos. Venencio esquivó cada misil e intentó devolverle uno a Jones, pero Jones controló el misil para que explotara cerca, lo cual hizo que el cuerpo de Venencio quedara con la mitad de la carne viva.
Venencio regeneró su cuerpo con el veneno y sus ojos brillaron violeta, gritando:
—¡¡¡VAS A ARREPENTIRTE DE HABER HECHO ESO!!!
Un gran aura explotó alrededor de Venencio. Un líquido púrpura apareció en sus brazos y cabeza. Jones se sorprendió y murmuró:
—¡Sus estadísticas han aumentado! ¡Su estadística máxima ahora es de Ċ!
Venencio miró fijamente a Jones con una mirada de muerte.
Jones intentó mantener su confianza, pero el aura era tan intensa que lo intimidó en silencio. Venencio reapareció al frente de él y le dio un fuerte golpe en el estómago, creando una onda de choque devastadora. Venencio luego agarró su pierna y lo envió directamente al suelo, creando otro choque.
Yerno miró a Venencio y se dio cuenta del cambio, comentando:
—¡Su habilidad ha despertado!
Los otros observaron mientras Hielon se levantaba lentamente. Yuko los observaba de lejos y murmuró:
—El primer hombre que despierta su habilidad… Puedo sentir su radiación venenosa en el aire…
Yerno notó el aire y gritó:
—¡Deberían alejarse! ¡El aire es peligroso!
Yerno salió corriendo rápidamente mientras Pelagia y Natura se movieron hacia el búnker. Yerno cargó a Hielon mientras corría.
Jones se levantó lentamente, mirando hacia arriba a Venencio, y dijo:
—Maldita sea, te subestimé otra vez… pero no voy a salir corriendo como la última vez…
Jones utilizó su armadura para crear una espada mecánica, diciendo:
—Me aseguraré de que tu muerte sea instantánea.
Venencio descendió al piso con un fuerte impacto, acercándose lentamente a Jones. Jones giró su espada y corrió rápidamente hacia Venencio, atacándolo con varios espadazos, pero Venencio bloqueó cada uno con su mano y lo contraatacó con una fuerte patada. Venencio luego creó una pared de veneno detrás de Jones. Jones chocó contra la pared e intentó salir. Se dio cuenta y murmuró:
—Pegajosa… puedo sentir que mi armadura se está calentando por esta pared…
Venencio reapareció al frente de él con el puño cargado y gritó:
—¡¡Golpe Cargado al MÁXIMO!!
El puño conectó con el torso de Jones, creando una onda de explosión gigante. El impacto hizo que los océanos y el continente temblaran.
Jones fue enviado a volar a altas velocidades. Venencio reapareció por encima de él para atraparlo en medio del aire, murmurando:
—Aun con eso no fue suficiente. Tus juguetes ya no sirven.
Luego Venencio lo dejó caer en el océano, comentando:
—Si fueras un dios, ser derrotado por un mortal sería una gran humillación. Es como ver a un niño derrotar a un titán con solo un juguete.
Venencio desapareció. Jones cayó en un barco militar.
Muchos soldados vieron a Jones y gritaron:
—¿Presidente?!
—¿Y esa armadura que tiene puesta?
—¿Qué está haciendo aquí?!
Uno de los médicos corrió para atenderlo.
Mientras tanto, Zayden (Nemzon) exploró la montaña violeta, entrando en un hogar antiguo. Zayden (Nemzon) comentó:
—Mi casa de hechizos. Así la llamé cuando era niño. Trabajaba con animales para fortalecer mi habilidad.
Abrió una gaveta y sacó un colmillo de vampiro, murmurando:
—Esto debe pertenecer a la joven que murió hace tiempo.
Zayden (Nemzon) utilizó un hechizo, diciendo:
—Trae todos mis fragmentos.
Un humo negro se formó y se desplazó fuera de la cueva. Zayden (Nemzon) miró sus manos y dijo:
—Ahora debo salir de este cuerpo de alguna forma. El poder del chico tiene mucho potencial y debo consumirlo.
