Algunos de nosotros nos hemos preguntado o cuestionado qué pasa después de la muerte, o cuál es el objetivo o propósito en la vida. Por ejemplo, nuestra vida es como una flor, un dicho que había escuchado, una frase o una moraleja: la flor crece, florece y termina. Y después de eso… quiero llegar a qué hay después. Pero eso solo lo sabrán los que están al borde de la muerte o los que ya se murieron, o mejor dicho, se fueron con San Pedro.
Esa persona que sabrá… soy yo. Justamente acabo de morir. Dirán: ¿cómo me morí? La verdad ya no recuerdo nada. Solo recuerdo un sonido a explosión y luego aparecí en este vacío. No sé si estoy cayendo o flotando, porque la verdad siento una brisa. Y no sé si iré al infierno o al cielo, porque ya no recuerdo lo malo que hice. Creo que ya estoy acostumbrado a eso, porque siento que la esquizofrenia se me está pegando.
De pronto aparece un portal. Me volteo a ver y, hablando de lo anterior, eso parece una salida. Floto hacia ese portal y, sin pensarlo dos veces, entro en él. Todo se volvió blanco. Cuando se disipa la luz blanca, al parecer estaba dormido en una cama. El sonido de aves cantando por las mañanas, la dulce brisa de la mañana… ¿quién podría arruinarlo?
Dirijo mi mirada a las paredes y miro que son de blanco y negro. Ahora me pregunto: ¿dónde rayos estaba? Se suponía que estaba muerto. Creo que ya sé lo que pasó al cruzar el portal: reencarné o renací. Pero eso ahora no es lo más importante. Lo más importante era saber dónde rayos estoy.
De repente escucho pisadas que venían de la puerta. Mis ojos se abrieron como platos. De pronto la puerta se abre y una señora anormalmente alta me dice:
—Niño tonto y perezoso, te tenías que haber despertado hace siete segundos.
En mi mente: ¿Quién es ella y a qué se refiere con que hace siete segundos me tenía que haber levantado? Eso fue lo que me motivó a levantarme. ¿Qué mierda se fumó esta vieja? Esa altura anormal y esas orejas en la cabeza…
Camina hacia mí, tumba la cama y, con un tremendo golpe, me pegué contra el suelo. La señora dice algo que me impacta:
—Apresúrate a cambiarte, no quiero que lleguemos tarde a la escuela, Alex. Y cámbiate rápido para que desayunes.
Yo en mi mente: ¿Escuela? No, pero igual ya casi me iba a la universidad. ¿Volver a pasar por ese sufrimiento? Pero espera… no me llamo Alex.
Escucho una puerta cerrándose. Volteo, miro la puerta cerrada y me levanto. Inspecciono la habitación buscando algo. Miro el armario y camino hacia él. Antes de llegar, miro una ventana y me miro: todo es blanco y negro, pero no todo. Algunas cosas tienen color.
Pienso: ¿Quién seré yo de esa señora? Abro el armario. Antes de apenas cambiarme, noto que no tengo la mano izquierda. ¿Cómo no me di cuenta? Después de calmarme por cinco minutos, me miro en el espejo. Me noto que tengo dos orejas en mi cabeza, mi cabello era negro con líneas blancas, el rostro era blanco como el papel y tenía unos dientes afilados.
Escucho:
—Alex, apresúrate, que tu desayuno ya casi está listo.
Entonces pienso: esta es la parte que odio, que me presionen. Bajo. La señora me mira y dice:
—Te tomaste tu tiempo. Parece que estás bien, vas a ser la envidia de la escuela, mi descendencia.
Yo como que: ¿Descendencia?
Escucho:
—Ya está listo.
Miro eso que estaba tapado. La comida huele muy feo. Dice:
—Preparé tu favorito… y diría nuestro favorito: carne y hueso de niños inocentes y batido de Oreo.
Yo viendo eso casi me vomito por el asco. La señora me mira con sospecha y me dice:
—¿Por qué no comes?
Le digo:
—No tengo hambre el día de hoy.
Ella me mira con sospecha:
—Es muy raro que no tengas hambre, pero bueno. Déjame alistarte la lonchera.
Me dio la lonchera que olía horrible y me dijo:
—Vamos cariño, que no quiero que llegues tarde a tu primer día de clases. Debemos estar a las ocho.
Salimos de la casa. Me dijo:
—Hoy no iremos en la camioneta porque se me olvidó echarle gasolina, entonces te voy a mandar a la escuela como lo hacía mi madre.
Me agarraba como un balón de fútbol y me lanza. Grito:
—¡Maldita sea!
Y me estrellé contra una pared que al parecer era de la escuela. Una señora me dice:
—¿Estás bien, niño?
Yo en mi mente: No estoy bien, pendeja.
Dije:
—No te preocupes, yo siempre me estrello contra las paredes.
Escucho una voz:
—Hey Thavel, deja de enseñarle tonterías a mi chamaco.
Ella dijo:
—Hola, Circle.
Thavel dijo:
—¿Cómo que hijo? ¿Quién se animó, Circle?
—Que te importa, no se te hace tarde para tu clase.
Entonces, ahora conocida como Thavel, dijo:
—Chao, Circle.
Y se va. Yo en pensamientos: Como que le hace falta ir al médico.
Ahora creo que mi madre llamada Circle dijo:
—No te preocupes por la idiota de Thavel. Ella es tu profesora de lengua.
Mientras yo noté que estaba sangrando por la cabeza, no tanto, pero noté que Circle tenía un compás gigante. Me dijo:
—Acércate.
Yo, medio aturdido, me acerqué. Me agarró el brazo izquierdo, miró donde tenía el compás, me puso un compás pero más pequeño y de mi talla. Entonces dijo:
—Vamos, que llegamos tarde a tu primera clase.
Mientras caminamos, voy inspeccionando mi brazo con mi compás. Dijo:
—Mira, ahí está Blumie. Vaya que noto que eres mi hijo porque no noto la diferencia entre tamaño. Jejeje, otra Blumie. Jajaja.
En mi mente: Eso me ofende. Me vales que seas mi madre o no, me las pagarás por decirme enano. Deciría: ser más alto. Anda, búrlate de la medio metro Blumie. Te burlas y te mueres.
—No digas tonterías, Blumie. No te atreves a matar una mosca.
—No le hagas caso, Blumie siempre es una amargada. Es tu profesora de ciencia. Vamos al aula, ya te presento a tus amigos estúpidos —dice Abbie.
Lana dice:
—Me encanta tener apodos largos, Circle.
Escuchen todos, les presento a su nuevo compañero y él será el líder del grupo. Y para irles avisando: él es mi hijo y el que lo moleste se muereeee.
Todos se quedarían callados.
Claire:
—El es hijo de Circle Engel. Espero que no sea como Miss Circle.
Abbie:
—No puede ser, él es hijo de Miss Circle. Espero que no sea como ella.
Lana:
—Wow, él es Miss Cu… no se parece mucho a Miss Circle excepto las orejas y el brazo con el compás, pero se ve tranquilo y se mira nervioso y se mira tierno. Espero ser su amiga.
Oliver:
—No podré molestar a otro idiota.
Bubble:
—Se ve un poco aterrador.
Edward:
—Nah, no preocupa por ahora con que no nos meta en problemas.
Zip:
—Tienes razón, por ahora no le tomaremos importancia.
Yo en mi mente, escuchando todos los susurros de mis supuestos compañeros, me sentía incómodo. Entonces Miss Circle gritó:
—Guarden silencio. Empezaremos la clase e iré lento para que le entiendan.
Entonces escribió en la pizarra rápido un montón de ecuaciones y dijo:
—¿Alguna pregunta?
Iba a preguntar y dijo:
—Ninguna. Entonces, examen.
Abbie dijo:
—Otra vez no estudié.
Dijo:
—Buena suerte.
Mientras yo en mi mente: Buena suerte mis bolas, porque lo que hacía yo era sobornar a los profesores de matemáticas. Entonces espera un momento… ¿cómo sé inglés? Bueno, más luego me hago esa pregunta.
Me dio el examen mi supuesta madre. ¿Cuánto es uno más uno? Es en serio, es dos. Esto no es lo de la pizarra que estamos viendo. ¿Cuántas letras hay en la palabra Oreos? Son cinco. Es re fácil. Siguiente: pon cualquier número y estarás en lo correcto. Bueno, pondré cinco. Fácil. De terminó el tiempo.
—Entreguen los exámenes.
Dijo:
—Mi estudiante estrella pasó, obviamente mi hijo.
Yo en mi mente: Es muy raro, es una madre cualquiera con sus hijos y los avergüenza.
—Abbie pasó. No tenía esperanzas en ti, Abbie.
Se pueden ir a su próxima clase.
Lana:
—De milagro pasamos o si no nos hubiera matado Miss Circle.
Abbie:
—Siii.
Yo en mi mente: Te como que matar los, Miss Circle.
—Claire, se puede quedar para hablar de sus notas.
Claire:
—¿Por qué, Miss Circle?
Lo decía con miedo. Mientras yo miraba todo, Miss Circle:
—¿Qué pasó, cariño? ¿Por qué no vas a la clase de Miss Thavel? O se va a enojar.
Ella dijo:
—Toma unas Oreos para que las disfrutes.
Antes de decir algo, el compás dijo:
—No, mejor unas Kit Kat.
Yo me quedé sorprendido y Claire igual. Entonces Miss Circle fue jalada hacia su escritorio y el compás abrió un gavetero y salieron unas Kit Kat y me las dio. Dijo:
—Amor, hablemos que nunca hicieras eso en la escuela.
El compás dijo:
—Mejor Kit Kat.
Miss Circle dijo:
—No, mejor Oreos.
Y lo dejaron para otro día. Me dijo:
—Tu padre no sabe nada.
Me sacó del aula cerrando la puerta. Mientras caminaba escuché unos sollozos y me dirigí al ruido. Miré a un compañero. Abbie y Lana estaban siendo molestados por Oliver, Edward y Zip.
Oliver dijo:
—Dame tu dinero, no les haremos nada.
Lana dijo:
—No le daremos.
Oliver dijo:
—Abbie necesita a su novia para que lo defienda.
Entonces Oliver iba a golpear a Abbie, pero Lana le pega una cachetada. Entonces Oliver le iba a pegar a Lana y Axel decidió intervenir y le pegó en el estómago a Oliver.
Lana había cerrado los ojos esperando el golpe, pero los abrió porque no sintió nada y vio sorprendida a Axel. Edward y Zip estaban también sorprendidos.
Oliver dijo:
—¿Quién fue el imbécil que se atrevió?
Axel dijo:
—Yo. ¿Y qué me harás?
Entonces Oliver dijo:
—El niño de mami. Axel, alguien que le pega a las mujeres no tiene huevos. Tú intentaste pegarle a una mujer y caíste bajo por eso.
Entonces Oliver se abalanzó hacia Axel e intentó pegarle, pero Axel lo esquivó y le puso el pie y se cayó golpeándose. Se volvió a parar para pegarle a Axel y Axel lo agarró con el compás del cuello y lo tenía ahorcando a Oliver.
Edward intentando ayudar, pero con el brazo sin compás lo golpeé en el estómago y cayó. Zip miraba, le llamaba la atención, pero no sabía qué era.
Por otro lado, Abbie y Lana me miraban sorprendidos por hacerle frente a los bullies mientras miraba con una aura oscura a Edward y Oliver. Oliver estaba ahogándose. Lana me dijo:
—Ya basta, fue suficiente.
Reaccioné viendo a Oliver, soltando y en shock, viendo mis manos. Edward viéndome se levanta, sale corriendo. Oliver respirando rápido y me mira con miedo, sale corriendo. Zip me mira, su corazón late rápido y no sabe qué es ese sentimiento y decide ignorarlo y sale corriendo.
Miraba mis manos: ¿por qué pasó esto? Y por la ira entonces Lana habló:
—Amigo, ¿estás bien? Si no te gusta no hay problema.
Abbie con temor me miraba.
Yo lo vi:
—Axel, ¿por qué no se defendía? Abbie tenía mucho miedo. Axel, tienes que tener un trauma muy feo para no poder moverte en esta situación.
Lana:
—Gracias por defendernos de Oliver y su compañero.
Axel:
—Abbie, gracias por defendernos. Ustedes son los que están sentados conmigo.
Abbie:
—Sii.
Lana:
—Sii. Fue un gusto en conocernos. Chao, nos vemos.
Abbie:
—Chao.
Lana:
—Chao.
Me doy la vuelta y salí corriendo.
Y la historia ocurre como la original: la persecución de Claire mientras Miss Circle, Miss Blumie y Miss Thavel la perseguían. Entonces fue rodeada, pero vio una posición de salir corriendo. Miss Blumie le da un corte a Claire y entonces Miss Circle levanta el compás, pero Engel lo detuvo y le dijo a Claire que corra. Claire aprovecha para salir corriendo, pero Miss Circle golpea a Engel y lo lanza hacia la pared dañándole un ojo.
Pero aparece Alex. Engel se asusta pensando que lo va a matar, pero Axel le dice que lo va a ayudar a salvar a Claire. Engel no confía tanto en Axel por ser hijo de Miss Circle, pero confía en él para que salve a Claire.
Axel decide tomar un atajo y logra ponerse en un casillero. Claire pasa por ahí, la agarra de su camisa de la parte del cuello y la mete en el casillero. Claire dice que la deje ir, no quiere morir, pero Axel dice:
—Cállate si quieres sobrevivir.
Y de repente pasa corriendo Miss Thavel y Miss Blumie, pero Miss Circle se detuvo. Claire se quedó callada mientras yo y Circle:
—Hola mi hermoso pequeño bebé. ¿No viste pasar una niña de pelo corto y un short y un moño por aquí por casualidad?
Claire tenía miedo porque sentía su fin en sus ojos, pero escuchó algo de mí que se sorprendió:
—No la he visto, pero escuché pasos rápidos por ese pasillo.
Miss Circle miró hacia el pasillo con una sonrisa de malicia y se volteó hacia mí con una sonrisa de gato y me acarició. Llamó a Miss Blumie y Miss Thavel y se fueron corriendo.
Claire salió del casillero y me dijo:
—Gracias.
Y casi se cae por la herida. Le dije que tenía que limpiar la herida para que no se le infecte. Ella, un poco desconfiada, me dirigió a un aula vacía. Agarré un botiquín de primeros auxilios y saqué alcohol y se lo eché en la herida. Ella quería gritar pero no podía porque era la forma de limpiar la herida. Ella me agradece y se queda dormida. Yo cierro los ojos, me quedo dormido.
Pasaron dos horas y escucho un ruido en la puerta. Me pongo en guardia y con el compás listo, pero miro que entra Engel y se asusta porque estaba en guardia. Engel me agradece por salvar a Claire y Axel le dice que no vengan a la escuela por unos días para que Miss Circle, Miss Blumie y Miss Thavel se les olvide.
Mientras caminaba por los pasillos suena la campana y todos salen. Todos me miran raro. Después encuentro a mi supuesta madre y la miro enojada. Me dice que no pudieron encontrar a Claire y dice:
—¿Sí fuiste a la clase de Miss Thavel?
No sabía qué decir, estaba nervioso. Circle se ríe mientras miro raro y me acaricia la cabeza y me dice:
—Miss Thavel estaba conmigo.
Dice que vaya por mis cosas mientras dice que no puede romper las reglas por Grace.
—Axel, hay que obedecer a esa supuesta Grace.
Entonces Circle va a su aula para llevarse sus cosas. Mientras busco mis cosas escuché unas pisadas y miré por todos lados. Después sentí un tirón en mi pantalón y era un niño pequeño con un pez en la espalda y los ojos dilatados. Era muy tierno para mentir.
—Hola pequeño, ¿qué pasa?
Me da una carta. Se la quito y le digo:
—¿Seguro no es tuya?
Se da la vuelta y se va. Yo miro la carta y la abro. Dice:
—Cuidado… espera Zip.
CONTINUARÁ
