Después de que el pequeño le entregó la carta, Axel la tiró a la basura sin pensarlo dos veces. Luego se dirigió a la salida de la escuela, donde vio a Miss Circle esperándolo.
—Te tardaste un poco —dijo ella con una leve sonrisa—. Vámonos a casa.
Ambos comenzaron a caminar. Durante el trayecto, ella le hacía preguntas cotidianas sobre su día, pero Axel apenas respondía; su mente estaba en otra parte.
Al llegar a casa, lo primero que hizo fue subir a su cuarto. Se recostó en la cama, pensando en todo lo que había pasado… y en cómo había llegado a ese mundo. Poco a poco, el cansancio lo venció y terminó quedándose dormido.
Horas después, los primeros rayos del sol le dieron en el rostro, despertándolo lentamente. Era un nuevo día.
Se levantó, se bañó y se cambió de ropa. Luego bajó a la cocina, donde Miss Circle ya estaba.
—Vaya, parece que hoy te levantaste más temprano de lo normal —comentó.
El desayuno ya estaba servido… pero era exactamente lo mismo del día anterior. Axel comió como pudo, intentando no hacer gestos de desagrado. Para pasar el mal sabor, tomó un batido de Oreo.
Después, salieron de la casa. Miss Circle le indicó que subiera a la camioneta y juntos se dirigieron a la escuela.
Al llegar, su siguiente clase era idiomas con Miss Thavel.
Axel entró al aula y vio a todos hablando con normalidad. Se acercó a donde estaban Abbie y Lana.
—Hola, Axel —dijo Abbie.
—Hola, ¿cómo estás? —añadió Lana.
—Bien… —respondió Axel.
Antes de que pudiera decir algo más, la puerta se abrió. Miss Thavel entró y el salón quedó en silencio.
—La clase de hoy será sobre francés —anunció, comenzando a escribir en la pizarra.
Axel empezó a copiar, pero algo lo inquietó cuando la profesora añadió:
—Habrá un examen.
Axel tragó saliva. Antes de llegar a este mundo, el francés nunca se le había dado bien…
Miss Thavel repartió las hojas. Solo eran cinco preguntas:
¿Cómo se dice "señor" en francés?
¿Cómo se dice "señora"?
¿Cómo se dice "gato"?
¿Cómo se dice "perro"?
¿Cómo se dice "pájaro"?
Axel respiró hondo y comenzó a responder:
—Monsieur…
—Madame…
—Chat…
—Chien…
—Oiseau…
Miró la hoja por un momento, sorprendido.
—¿Cómo… sé esto?
